El Rey Felipe VI propuso ayer al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, someterse al debate de investidura para intentar ser presidente del Gobierno, según anunció el presidente del Congreso, Patxi López, propuesta que el líder socialista aceptó y tras la que anunció que comenzaría a conversar con el resto de fuerzas desde hoy miércoles.
El monarca convocó a López a las 19.30 horas en Zarzuela tras concluir la segunda ronda de consultas con los diferentes líderes políticos antes de designar un candidato a la Presidencia del Gobierno, siendo ayer el turno de Sánchez y del presidente del Gobierno en funciones y candidato del PP, Mariano Rajoy.
El exlehendari comenzó su rueda de prensa procediendo a leer la decisión de Felipe VI que, apelando al artículo 99.1 de la Constitución, propuso a Pedro Sánchez como candidato a la presidencia, para lo cual lo comunicaba al Congreso de los Diputados.
“Por tanto, hay una propuesta para que se inicien las negociaciones”, señaló López, informando de que minutos después de su encuentro con el monarca habló por teléfono con el líder socialista, que se encontraba en su despacho del Congreso, para informarle de la decisión de Felipe VI.
Una propuesta con la que ya contaba Sánchez, según comentó el presidente de la Cámara, habida cuenta de que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ya había anunciado su negativa a someterse a la investidura al no contar con los apoyos necesarios para lograrla.
En su comparecencia, López informó de que el candidato socialista calculó que le harán falta entre tres semanas y un mes para negociar su investidura, un plazo que el presidente del Congreso considera “razonable”, teniendo en consideración que las conversaciones aún deben iniciarse y que, después, cualquier eventual acuerdo se someterá a la militancia socialista, algo que, dijo, “también lleva unos días”. Si el acuerdo fructifica con Podemos e Izquierda Unida también las bases de estas dos organizaciones deberán opinar al respecto.
Si finalmente se cumple las previsiones de tiempo de Sánchez, el primer Pleno de investidura podría tener lugar la primera semana de marzo. Será cuando se produzca la primera votación cuando empiece a correr el plazo de dos meses que establece la Constitución para lograr la investidura. Si en ese plazo nadie es capaz de forma Gobierno habría que convocar nuevas elecciones, que se celebrarían en mayo.
“Anuncio de forma solemne que el Grupo Socialista y yo mismo vamos a asumir esa responsabilidad y vamos a intentar formar Gobierno”, anunció Sánchez en rueda de prensa extraordinaria antes de explicar que buscará apoyos “a la derecha a la izquierda”, pero poniendo las políticas por delante de “los sillones” o el reparto de cargos.
“Antes de las alianzas vienen los proyectos, antes de los nombres vienen los programas, antes de con quién viene para qué”, sostuvo, para indicar las cuatro prioridades a las que, a su juicio, se enfrenta España: la falta de oportunidades laborales, la desigualdad, la crisis de convivencia con Cataluña y la crisis de confianza de los ciudadanos en sus instituciones.
Sánchez enumeró las políticas que, a su juicio, son necesarias para responder a estos desafíos y se mostró dispuesto a discutirlas con el resto de partidos. Con quien descartó que pueda a llegar a un pacto es con el PP, alegando que tiene que pasar a la oposición para “regenerarse” y, aunque hablará con ellos, no entra en “la formación de gobierno” contemplada.