Un total de 1.600 mujeres figuran ya inscritas en el Registro Unificado de Víctimas de Violencia de Género puesto en marcha hace ahora un año por la Junta de Castilla y León y del que se encarga un grupo de profesionales mediante un trabajo “coordinado y en red”, tal y como desveló la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos.
Marcos, que participó en la jornada sobre ‘Discriminación y Violencia de Género’ de UGTCyL, precisó que a través del sistema de protección estructurado se persigue igualmente “dar una respuesta individualizada a cada una de las mujeres afectadas”.
Así, la consejera destacó las medidas de protección y prevención puestas en marcha en la Comunidad contra la violencia de género, tanto con la Policía, a través del primer convenio firmado en España en la materia para coordinar actuaciones con el sistema judicial, como con el resto de la sociedad y administraciones públicas representadas por la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP).
“Queremos que en Castilla y León se dé ese paso para lograr la máxima coordinación de todos los recursos que se pueden ofrecer a las víctimas, desde ayuda psicológica y jurídica hasta la puesta en marcha de medios a fin de propiciar su autonomía personal desde el punto de vista económico y de vivienda”, enfatizó Marcos.
La titular de Familia recordó también la oferta de viviendas individuales de protección, gracias a un convenio suscrito con la Consejería de Fomento, que se puso en marcha hace dos años al descubrir la necesidad de poner en marcha, “de forma discreta”, viviendas individuales que en la actualidad están ocupadas ya por trece mujeres con sus hijos y personas mayores a su cargo.
Igualdad
La lucha contra la violencia de género, que se ha cobrado dos vidas en Castilla y León en lo que va de año, cuenta también con un sistema de protección con otros tres grupos de trabajo, uno de ellos dirigido a inculcar políticas de igualdad, otro centrado en el estudio de las necesidades individuales de las víctimas para darles una respuesta “integrada y profesional” y un cuarto centrado en la detección precoz.
“Queda mucho camino por recorrer, pero se están dando los pasos necesarios para alcanzar esa violencia cero”, aseguró Marcos, quien informó de que durante 2014 se han contabilizado 1.276 denuncias y se han concedido 137 órdenes de protección.
Por su parte, la secretaria confederal de Igualdad de UGT, Almudena Fontecha, advirtió de que la lucha contra la violencia de género no es un fin en sí mismo sino un “imperativo ético” e incidió en que buena parte de los casos se producen en el ámbito laboral.
“No es posible que nacer hombre o mujer condicione tanto nuestras vidas. Algo estaremos haciendo mal cuando llevamos ya 41 víctimas del terrorismo machista”, lamentó la sindicalista.
