El portavoz del PSOE en el Senado, Óscar López, admitió que la Cámara Alta necesita una reforma en profundidad ante el problema de credibilidad que sufre ante la ciudadanía. Sin embargo, descartó su cierre e insistió en la necesidad de convertirlo en un foro de encuentro entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. En una entrevista, Óscar López asumió muchas de las críticas que recibe el Senado, además de considerar que cada vez son más profundas porque tanto sus miembros como los partidos políticos llevan “25 años” hablando de una reforma “que nunca llega”.
Por ello, garantizó que los socialistas incluirán una propuesta concreta de reforma de la Cámara en el programa electoral que presentarán a las próximas elecciones generales, que se enmarcará dentro de su propuesta general de reforma de la Constitución en la que está trabajando un grupo de expertos que ha sido creado por Pedro Sánchez.
“Lo que está claro es que el PSOE quiere que sea de verdad una Cámara de representación territorial”, adelantó Óscar López, que acusa al PP de haber paralizado esta reforma durante esta legislatura pese a sus “ambiciosos” anuncios de hace cuatro años. “Con su mayoría absolutísima han tirado el tiempo”, lamentó. El portavoz socialista en la Cámara Alta reconoció también que el Senado “arrastra problemas”, empezando por su acuciante “falta de credibilidad”, y también entiende que los ciudadanos puedan verlo como un “retiro dorado” de políticos que llegan desde otras responsabilidades autonómicas o municipales.
Es el caso del expresidente de la Generalitat valenciana Alberto Fabra o la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá, quienes han sido designados senadores por el PP después de perder las elecciones del pasado mes de mayo. En el caso del PSOE, el último caso es el de Miguel Carmona.
