El Príncipe de Asturias destacó hoy que el conocimiento de las empresas familiares es “muy valioso”, “más aún en periodos de crisis”, porque estas actividades “guardan en su memoria, en su haber, la experiencia vivida y acumulada por las familias emprendedoras que, en otros momentos de dificultades, tuvieron que saber adaptarse a circunstancias cambiantes y complicadas, no sólo económicas o financieras, sino también, en ocasiones, sociales y políticas”. Así, sustanció la importancia de su determinación, principios y valores empresariales y de su capacidad “para contribuir de manera extraordinaria” a mejorar la situación económica y para “anclar en fondo firme” la senda de la recuperación, del crecimiento y de la generación de riqueza y empleo de forma “sostenida y amplia”.
Don Felipe, acompañado por su esposa doña Letizia Ortiz, inauguró en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid, el XIV Congreso Nacional de la Empresa Familiar, junto al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, con un breve discurso en el que resaltó la “clásica y firme vocación de continuidad y de crecimiento” de estas empresas, fruto de “una tradición cuyos cimientos están en los vínculos estrechos que ligan a fundadores, a sucesivos propietarios y gestores, y a los trabajadores en general”.
Ensalzó el príncipe su compromiso con el desarrollo económico y la responsabilidad social, “atentos a la competitividad y la solidez empresarial”. “Son pilar de crecimiento y empleo”, sentenció, para sostener que a pesar de la coyuntura económica, “un número importante de ellas está aprovechando bien las oportunidades que ofrecen la internacionalización, la innovación y el desarrollo sostenible”. Al respecto, afirmó que muchas de estas actividades no sólo se están manteniendo o sobreviviendo en el escenario actual, sino que están creciendo y proyectándose fuera de las fronteras españolas.
El Príncipe, quien recordó que ya tuvo la ocasión de inaugurar la VI edición del congreso hace ocho años en Córdoba, aseguró que estas compañías están mostrando en muchos sectores por qué caminos se puede continuar avanzando. Argumentó que las empresas asociadas al Instituto de la Empresa Familiar son entidades “abiertas al mundo” y “su visión sobre lo que está pasando en cada rincón del planeta nos ayuda a que nuestra sociedad sea también más abierta y más consciente de aquellos aspectos de naturaleza empresarial y productiva en los que podemos y debemos mejorar”.
