La mayoría del Grupo Popular tumbó ayer las enmiendas a la totalidad de la oposición –PSOE y Mixto- a los presupuestos autonómicos para este año con el argumento de que son realistas, cuentan la verdad de la realidad y están «bien orientados» al empleo y a mantener la calidad de los servicios sociales, así como que van a sacar de la crisis a Castilla y León y que son los que se necesitan para la creación de empleo.
Las enmiendas a la totalidad, defendidas por sus portavoces, Óscar López (PSOE) y José María González (Mixto), fueron rechazadas por los 53 votos del PP y respaldadas por los 29 de la oposición, de manera que las cuentas de la Comunidad de 2012, que ascienden a 9.720 millones, 325 menos que en 2011, inician ahora su tramitación en ponencia y comisión para volver al pleno el 11 y 12 de julio, cuando serán aprobados.
El escenario de recesión y el retraso en su presentación a las Cortes estuvo en las intervenciones iniciales de la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, de los portavoces de la oposición, Óscar López y José María González, y de los procuradores del PP, Carlos Fernández Carriedo y Salvador Cruz, que dieron replica a las enmiendas de PSOE y Mixto, aunque desde posiciones diferentes.
Del Olmo, que reconoció que estos presupuestos han superado en complejidad y dificultad a cuantos ha presentado desde que es consejera de Hacienda (2003), defendió que los créditos, aunque inferiores y con más dinero para pagar el nuevo endeudamiento y los intereses de la deuda -inamovibles y no disponibles-, garantizan a los ciudadanos los servicios públicos esenciales, a los que se destinan el 80% del total del gasto de las consejerías, y recogen medidas para la recuperación económica, con la Consejería de Economía y Empleo como la única que crece en su dotación.
La consejera, que lamentó no haber contado con el apoyo de todos los grupos de la Cámara, mantuvo que es el mejor presupuesto posible, aseguró que se asienta en una austeridad selectiva en la que se priman las políticas sociales, y confió en que estas cuentas sean de «inflexión para dejar atrás el proceso de crisis que comenzó hace casi cinco años».
A estos calificativos se sumaron Fernández Carriedo y Salvador Cruz para expresar su rechazo a las enmiendas a la totalidad y rebatir los argumentos de PSOE e IU. «El presupuesto piensa en las personas, en los parados, en los autónomos, en los empleados públicos», afirmó el portavoz popular. Tanto él como Cruz, portavoz de Hacienda, definieron estas cuentas como «austeras, realistas, serias, equilibradas», cumplidoras con el objetivo de déficit marcado por el Gobierno y de «sesgo social» por ser la sanidad, educación y servicios sociales las prioridades de gasto, junto con las líneas para la reactivación económica.
«Lo peor de estos presupuestos es que no persiguen la creación de empleo, ni la recuperación económica, ni el blindaje de los servicios públicos, sólo persiguen cumplir el objetivo de déficit que les han marcado Rajoy y Montoro», sentenció el socialista Óscar López, quien acusó a la Junta de recortar «por encima de nuestras posibilidades» y rechazó el dibujo del PP y que la evolución de la Comunidad sea más favorable en la crisis que en España. Un argumento similar empleó José María González, para quien los recortes harán más pobres a los ciudadanos, deteriorarán los servicios públicos e incluso afirmó que la Junta «quiere un pueblo castellano y leonés más inculto y menos sano».
López y González coincidieron en pedir el aumento de ingresos, a través de más impuestos a las rentas más altas, para realizar otra política y no hacer recortes, que el primero dibujó como ‘líneas rojas’ en su oferta de acuerdo al presidente de la Junta. Los populares rechazaron la propuesta con la mirada a comunidades, como la andaluza, para subrayar que más déficit y deuda se ha generado más paro.
