Todos los grupos políticos del Ayuntamiento, a excepción de Izquierda Unida, apoyaron ayer la iniciativa del Partido Popular y la corporación segoviana rechazó en pleno “la convocatoria y celebración de un referéndum secesionista en Cataluña planteado fuera del marco de la Constitución Española”. Además, el Grupo Municipal Popular, el Socialista en el gobierno del consistorio, Ciudadanos y UPyD Centrados en Segovia apoyaron con su voto a favor “a las instituciones del Estado en su función de mantener y hacer cumplir el orden constitucional y la legalidad vigente”.
A la resolución del Partido Popular se añadió un punto a propuesta de la portavoz de Ciudadanos, María José García Orejana, por la que, además, el Ayuntamiento instará al Gobierno de la nación para que se aborde en un debate monográfico esta cuestión en el Congreso de los Diputados.
En opinión de García Orejana, es un debate necesario para que los catalanes que no son separatistas, y que en su opinión tienen menos visibilidad que los que sí lo son, sientan el respaldo de las fuerzas políticas constitucionalistas.
tanques Al portavoz de Centrados en Segovia, Cosme Aranguren, la propuesta del PP se le quedó corta, ya que considera que podría instarse a la aplicación del artículo 135 de la Constitución, que indica que “si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general”.
Este comentario hizo que en otros grupos, como el socialista, se le reprochara que “se trata de cumplir la legalidad pero no de entrar con los tanques o anular el Estatuto, hablar de soluciones políticas”, en palabras de Alfonso Reguera.
Aranguren respondió en el siguiente turno que la aplicación del artículo 155 no implica la utilización de tanques, aunque apostilló que “si tienen que ir tampoco pasa nada porque el Ejército es el garante de la unidad nacional” y sostuvo que el referéndum “es un golpe de estado en toda regla”.
La portavoz del Grupo Popular, Raquel Fernández, defendió la moción —el portavoz socialista le dio la bienvenida a las propuestas de carácter político— por la trascendencia del “desafío secesionista sin precedentes”, que hace necesario, a juicio de esta formación política, “que las instituciones respalden al Gobierno español”.
Explicó también que el espíritu de la propuesta era el de “un pronunciamiento institucional” para que se aplique la Ley y se mantenga el estado de derecho.
La propia alcaldesa, Clara Luquero, tomó la palabra para señalar que hay “un poderoso sentimiento nacionalista en Cataluña” y un conflicto político pero señaló que donde coincidían todos los grupos es en que no se puede actuar al margen de la legalidad democrática y, en ese sentido, el referéndum propuesto para el 1 de octubre “es inadmisible”.
DIFERENCIAS El debate sirvió para poner sobre la mesa las diferencias existentes, sobre todo sobre la gestión del Partido Popular, y del Gobierno de Mariano Rajoy, que tanto el Grupo Socialista como IU criticaron, aunque con diferencias de matiz. En este sentido, el portavoz de la formación de izquierdas se mostró partidario del derecho a decidir de los catalanes, aunque aseguró que Izquierda Unida no es independentista y no quiere la separación de Cataluña del resto del Estado. Aboga, dijo, por un estado federal y se muestra contraria a la convocatoria del referéndum en los términos actuales “por falta de garantías democráticas y reconocimiento internacional”, entre otros motivos.
