El plan de choque contra las listas de espera quirúrgica ha conseguido reducir el número de pacientes pendientes de una operación un 28 por ciento y el tiempo medio de demora en casi un mes. Aún así, la Consejería de Sanidad mantendrá a lo largo de 2014 las medidas aplicadas a partir abril del año pasado para tratar de mantener esta tendencia hasta niveles previos a los recortes.
Según los datos facilitados ayer por el consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, Castilla y León cerró 2013 con 28.306 pacientes en lista de espera para una operación, lo que supone 11.000 menos que cuando comenzó a aplicarse el plan de choque y 8.500 menos que en las mismas fechas del año anterior.
El tiempo medio también se ha reducido sensiblemente, aunque en términos relativos menos que el número de personas. Un castellano y leonés tiene que esperar, de media, 84 días para operarse, lo que supone 25 menos que cuando comenzó a aplicarse el plan de choque y 13 menos que hace justo un año.
El consejero de Sanidad justificó esta diferencia entre el consejero en la instrucción que se ha traslado desde Sacyl a todos los hospitales para priorizar los procesos clínicos más graves donde el objetivo es que no superen los 30 días de espera. «Nos preocupa seguir reduciendo el número de pacientes en lista de espera, pero nuestro esfuerzo seguirá centrado en las prioridades clínicas. Insisto en la dialéctica del juanete y el proceso oncológico» que aseguró que seguirá manteniendo, aunque «cueste bajar más la demora».
Los efectos del plan de choque han sido dispares en función de los hospitales. Ávila por ejemplo ha visto reducido el número de pacientes en espera más de la mitad (56 por ciento), seguido del hospital Santos Reyes de Aranda de Duero (-47 por ciento), el Clínico de Valladolid (-43 por ciento) y el centro asistencial de Burgos (-35 por ciento). En el extremo contrario se encuentran los hospitales de Palencia y Segovia, donde sólo se logró disminuir un cinco por ciento. En estos casos, el consejero de Sanidad destacó que presentan «unas cifras tan buenas» que son difícilmente mejorables.
En cuanto a los tiempos de espera, el récord lo mantiene el hospital Clínico de Valladolid, actualmente en proceso de ampliación y reformas, donde la demora media alcanza los 145 días frente a los 178 que alcanzó en marzo del año pasado. Al ser también uno de los centros con más pacientes en lista contribuye a aumentar la media regional. El siguiente, el Comarcal del Bierzo ya está por debajo de los cien días. Otros dos hospitales de Burgos, el Santiago Apóstol de Miranda de Ebro y el centro asistencial de la capital, como 91 y 87 días de demora respectivamente, también superan la media.
La concertación con la sanidad privada, a la que se derivaron 6.116 pacientes a lo largo de 2013 y los refuerzos en los hospitales de Sacyl con 128 profesionales contratados para operar también por las tardes fueron clave para la reducción de la lista de espera.
Sáez Aguado insistió en la necesidad de continuar con la mejora de estos datos para lo cual se mantendrán en 2014 las medidas especiales aplicadas desde abril. Así, Sacyl ha autorizado la contratación de 150 profesionales en los hospitales y además se permitirán también continuar con las derivaciones puntuales a clínicas privadas.
