Cuando se cumplen 20 años del comienzo de la construcción del complejo conocido como Panorámico de La Losa, sus dueños quieren volver a ponerlo en marcha.
En este largo tiempo, los diferentes propietarios han tenido que sortear muy distintas adversidades. Y han visto también cómo épocas de bonanza económica, como ocurrió hasta 2007-2008, se esfumaron sin posibilidad de rentabilizar unas instalaciones que en algunos casos se han quedado obsoletas, antes de entrar en funcionamiento.
Ubicado en el término municipal de La Losa, a 19 kilómetros de Segovia, el Panorámico aspiraba a convertirse en la primer área turístico-cultural de la zona centro de la península. Se erigió como un parque temático que reconstruiría un municipio típico castellano y con elementos para recrear algunos de los principales monumentos segovianos. El complejo contaría con espacios comerciales con tiendas, restaurante, un hotel, dos grandes aparcamientos, un centro de interpretación de Segovia, una ermita, un espacio comercial, y un cine abovedado, que entonces era toda una revolución, pero que hoy ha quedado anticuado. Algunos de los edificios programados no llegaron a construirse, como un campo de tiro, una gasolinera y el hotel.
Ahora, la sociedad propietaria ha pedido autorización para trasladar el uso del hotel a uno de los edificios ya construídos, el conocido como Lonja. Desde la Comisión de Urbanismo se consideró intrascendente el cambio y autorizó esta petición. Es preciso superar el trámite de la Comisión Territorial de Medio Ambiente, que reconoce que el complejo se encuentra en la zona afectada por el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, que limita las actividades a desarrollar. Pero entiende que la declaración del Parque es posterior a la autorización de las actividades solicitadas, por lo que no requieren informe favorable en este sentido.
Esta resolución no ha gustado a los grupos ecologistas de la zona, que defienden las limitaciones que conlleva el Parque Nacional para garantizar su protección. Además alegan que la zona cuenta con otras figuras como la del Plan de Conservación y Recuperación del Águila Imperial Ibérica.
El complejo se extiende a lo largo de 160.000 metros cuadrados y está integrado por una parcela que abarca, desde las proximidades de la carretera de Madrid (N-603) hacia el Sur, en la misma falda de la Sierra de Guadarrama. En este espacio se levantan algunas construcciones.
El proyecto lo impulsó el empresario Guillermo Tena junto con otros promotores. En la finca conocida como ‘La Pedrona’ había dejado de funcionar una importante explotación equina destinada a la obtención de globulinas heterólogas denominada Inmunobiológicas S.A. Su propuesta contó con la bendición, en los años 1993 y 1994, de las principales instituciones. La Comisión de Promoción Económica de la Junta de Castilla y León concedió una ayuda de 147 millones de pesetas (900.000 euros) por los 40 puestos de trabajo fijos previstos. Caja Segovia, por su parte, concedió a la empresa un préstamo de 900 millones de pesetas (5,5 millones de euros).
En 1994 arrancaron las obras. La inversión superaba los 1.600 millones (9,6 millones de euros) y todos los edificios de esa primera fase avanzaban a buen ritmo.
Un incendio ocurrido a finales de verano de 1995, los destrozos que provocó un vendaval fueron algunos incidentes previos. La ayuda de la Junta de Castilla y León no terminaba de llegar y algunos de los socios se retiraron del proyecto dejando a Guillermo Tena como único promotor. Por si fuera poco, en enero del 96 se inundaron las instalaciones tras una nevada.
Pero las obras continuaron y en el verano de 1996, tras algunos intentos baldíos, tuvo lugar la inauguración y presentación a los medios de comunicación. Se abrieron algunos edificios, como la terraza de verano y la sala de cine abovedada ‘Totalmovie’, de diseño futurista y efectos especiales. Pero a finales de ese año se cerraron definitivamente las instalaciones al declararse en quiebra la empresa promotora.
En 1998 se abrió la esperanza de vender el complejo a la empresa Globomedia, con Emilio Aragón al frente. Pero finalmente no hubo acuerdo y el proyecto volvió a quedarse bloqueado. Los dueños entonces eran Caja Segovia, Acciona, instalaciones Crespo, Blasco y la cadena de hoteles Detursa.
En 1999 Caja Segovia sacó a subasta uno de los edificios, ‘La Lonja de la Mesta’, a un precio de 1,5 millones de euros, pero quedó desierta, y siguió en sus manos.
En 2010, la empresa Mandel medió para que el complejo fuera adquirido por una sociedad de capital internacional, que ahora quiere ahora reflotar el proyecto. Para ello ha encargado informes de viabilidad y quiere conocer si es posible utilizar algunos de los inmuebles para ubicar un hotel.
Urbanismo y Medio Ambiente ha emitido un informe favorable. Los ecologistas se oponen a que exista una actividad dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. ¿Nacerá el Panorámico tras un embarazo de más de 20 años?