Un total de 12.112 autónomos se dieron de baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) durante los primeros meses del año. Esta cifra, así en frío y sin establecer comparación con otras, resulta estremecedora para uno de los sectores más castigados por la crisis económica. Sin embargo, la cantidad de trabajadores por cuenta propia es dos veces inferior a la del mismo período de 2010, cuando se perdieron 39.853 autónomos.
Aunque si para realizar el análisis comparativo se mira lo más reciente, este semestre vuelve a hacer caer en el pesimismo, ya que en los seis meses anteriores el número de trabajadores por cuenta propio aumentó por primera vez desde que comenzó la crisis económica, allá por el año 2008.
Según un informe elaborado por la organización de autónomos ATA, la cifra de trabajadores por cuenta propia inscritos en el RETA ha pasado de los 3.104.248 existentes al finalizar 2010 a un total de 3.092.136 a cierre de septiembre de este año, lo que supone una reducción del 0,4%, en contraste con la tasa negativa del 1,3% registrada en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Junto a Ceuta y Melilla, solo las comunidades autónomas de Baleares y Andalucía muestran un balance positivo en los nueve primeros meses del año.
En el lado opuesto y en valores relativos, Murcia lideró la caída de la afiliación al RETA entre enero y septiembre, con un 2,2% menos de cotizantes, seguidos de País Vasco y La Rioja, con un descenso del 1,3% en ambos casos. Las comunidades que menos afiliados autónomos han perdido fueron Canarias y Cantabria.
En términos absolutos, Cataluña fue la comunidad que más redujo su número de cotizantes autónomos en los nueve primeros meses, con 4.326 bajas, seguida de Madrid, donde se perdieron 2.790 trabajadores.
Por géneros, el número de autónomos varones descendió en los nueve primeros meses en 13.518 trabajadores, frente a un repunte de las afiliadas mujeres de 1.406 emprendedoras.
Por sectores de actividad, la construcción fue la que registró una mayor pérdida de autónomos en los nueve primeros meses, con 16.342 menos, mientras que la agricultura perdió 5.186 cotizantes, la industria 3.829 y el transporte experimentó 3.236 bajas.
En el lado de los aumentos destacan los de hostelería y el comercio, que ganaron en los nueve primeros meses 9.243 y 6.055 afiliados autónomos, un 2,9% y un 0,8% más, respectivamente.
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, avanzó que, pese al paréntesis de los seis primeros meses del año, donde se incrementó la afiliación, la realidad ha vuelto a hacerse patente tras el verano, registrándose en el tercer trimestre una pérdida de autónomos que no sólo neutralizó el aumento logrado, sino que ha hecho que el balance total sea de 12.112 autónomos menos hasta septiembre.
«Todos los indicadores apuntan a que llevamos el mismo camino del año pasado, cuando se produjo en julio de 2010 un cambio de tendencia, hasta cerrar el año con 58.088 empresarios menos», advirtió el dirigente.
«Por ello, y dada la situación que estamos atravesando, donde la capacidad del actual Gobierno para frenar la sangría de autónomos y el imparable aumento de desempleados es nula, nos queda un final de año realmente complicado», añadió Amor, que augura que España superará los cinco millones de desempleados en la EPA del tercer trimestre.
