El director general de Caja de Burgos, Rafael Barbero, se comprometió ayer a apoyar al tejido empresarial y promover acciones que ayuden al mantenimiento de las empresas dentro de un futuro «complejo».
La Asamblea General de Caja de Burgos ratificó el nombramiento de Rafael Barbero como nuevo director general de la entidad para dar relevo al puesto tras la prejubilación de Leoncio García, que se produce un día después de que el Consejo nombrase a Barbero como responsable de la dirección de la caja.
En rueda de prensa, y acompañado del presidente de Caja de Burgos, José María Leal, quien alabó las virtudes y capacidad del nuevo director general, Barbero declaró que el nuevo cargo es un reto profesional que afronta con ilusión. En este sentido, declaró que su idea es construir una empresa que se sustente en los pilares que Caja de Burgos ha heredado desde hace años y en los que los trabajadores y los ciudadanos son piezas clave.
Barbero manifestó que hereda una entidad presente en 33 provincias e integrada en un grupo «solvente» que mantiene unas cuentas saneadas. Por este motivo, consideró que su nombramiento es el comienzo de un «futuro prometedor».
