Betis y Sevilla no pasaron del empate sin goles en un intenso derbi en el Benito Villamarín, y es que la sangre caliente pudo con el fútbol, que no apareció en exceso. Los de Unai Emery sumaron la novena visita seguida sin perder en el campo de su vecino y rival, pero alargaron la mala racha fuera de casa, donde siguen sin ganar esta temporada. El cuadro visitante tuvo las esporádicas ocasiones de un derbi muy trabado. De los dos pilares del Betis sólo apareció uno.
Adán salvó dos mano a mano con Gameiro, uno en cada parte, pero Rubén Castro, en cambio, no compareció sobre el césped. No le faltó intensidad al derbi, quizá le sobró en la primera mitad o al menos administrarlo mejor en favor del fútbol. El cuadro local, inquieto por las tentativas aisladas de la calidad de los jugadores del Sevilla, apostó por la presión y el coraje, personificados en un Dani Ceballos demasiado acelerado.
Las tentativas de inicio subieron de tono con la primera ocasión clara de los visitantes, con Gameiro perdonando. El Sevilla comenzó a imponerse pero el Betis se dio por aludido y subió el ritmo sujetando a los hombres clave de Unai Emery. Aún así Krychowiak remató solo un córner y Konoplyanka perdonó en una contra casi en la última jugada. La segunda mitad fue una interrupción constante. Muchas amarillas y cada minuto menos gasolina en ambos equipos.
Los de Mel comenzaron con un arreón de Ceballos y Joaquín, después de la segunda gran ocasión de Gameiro. Sin el olfato de Rubén Castro, el Betis no asomó con verdadero peligro pero mantuvo ocupado a un Sevilla que ya no logró retomar el mando en medio de la pelea. En el tramo final, apareció el miedo a perder, repartiendo puntos con un Sevilla que no termina de dar el salto hacia Europa y un Betis en mitad de tabla.
Por otra parte, en Cornellá-El Prat el nuevo técnico del Espanyol Constantin Galca superó su segundo examen en apenas cinco días al imponerse (1-0) a la UD Las Palmas. El técnico rumano se estrenó en Liga, después de hacerlo en Copa, con una victoria que les permite respirar ante el calendario exigente que les viene. Por su parte, el cuadro canario volvió a tropezar en su intento de salir de la zona baja.
Las Palmas, con Jonathan Viera en la grada por una “cuestión disciplinaria”, trató de mandar en el encuentro pero la primera mitad discurrió sin pena ni gloria para los dos equipos. Tras el descanso fue el Espanyol quien inclinó el campo, con Asensio y Caicedo generando llegadas y el ecuatoriano dio el premio a los pericos a 20 minutos del final sin reacción canaria.
