El Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de Segovia ha abierto su programa de exposiciones y actividades del año 2014 con la muestra ‘Luis Fernández: Tres obras invitadas’, que se podrá ver hasta el 23 de marzo. El presidente del Esteban Vicente, Francisco Vázquez, y la directora, Ana Martínez de Aguilar, presentaron ayer esta exposición, que integra obras prestadas por el Museo de Bellas Artes de Asturias y la Fundación Telefónica.
Luis Fernández (Oviedo,1900-París,1973) es uno de los creadores españoles más importantes del siglo XX. Su marcha a París en 1924 le puso en contacto con lo más granado de la vanguardia internacional, empezando por los artistas que cultivaron una abstracción geométrica de hondo carácter constructivo, alrededor de grupos como Cercle et Carré, Art Concret y Abstraction-Création. A mediados de la década de 1930, su trabajo derivó hacia un surrealismo de fuerte componente sexual, a raíz de su amistad con André Breton y Paul Eluard.
El estrecho contacto que mantuvo con Picasso en la segunda mitad de los años 30 y hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, hizo que su pintura se cargara además de una violencia y expresividad que conectaba muy bien con la de otros artistas españoles residentes en París, fuertemente impresionados por los acontecimientos de la Guerra Civil, como Joan Miró y Salvador Dalí. A continuación, del picassismo, su obra derivó, entre 1944 y 1952, hacia un postcubismo que hizo del retrato, la naturaleza muerta y el paisaje sus géneros favoritos. En 1952 arranca su etapa de madurez, caracterizada por una peculiar figuración de carácter constructivo, apartada de las corrientes en boga de la época, como la abstracción libre o informalista. El propio Luis Fernández bautizó su orientación como realismo plástico, realismo trascendental o surreal, marcada ahora por la ejecución de series de cuadros en torno a un conjunto de motivos, siempre los mismos, pero siempre distintos: la marina, la rosa en un vaso, la rosa sobre una mesa, el vaso con un trozo de pan, la calavera, el cráneo con velas, las palomas, etc., en los que el pintor español fue profundizando y proyectando una mirada inquisitiva e intensa.
A esa etapa de madurez, y a su fase final, de 1970 a 1973, pertenecen las tres obras que pueden verse en Segovia. ‘Una vela encendida, dos manzanas y un cuchillo’, es un claro ejemplo de naturaleza muerta sobre el que Fernández investigó.
La segunda obra, ‘Palomas/Palomas/Dos Palomas/ La fábula de las dos palomas’, forma parte de una de sus series más conocidas, realizada entre los años 1963-1965. Finalmente ‘Rosa con vela’, pasa por ser el testamento de Luis Fernández. De hecho, es la obra que el artista estaba pintando antes de morir en 1973.
Estas tres obras crean una pequeña e íntima exposición, que acompañada de un vídeo documental sobre el artista, del cineasta Frédéric Czarnés, muestra de una manera exquisita el trabajo creativo de uno de los artistas españoles más importantes del siglo XX. Con motivo de esta muestra, el día 24 de febrero está prevista una conferencia sobre Luis Fernández, a cargo de Valeriano Bozal, catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid.
Con motivo de la presentación de esta primera actividad del Museo Esteban Vicente este año, Ana Martínez Aguilar presentó el programa de la pinacoteca segoviana de arte contemporáneo para el presente año, que se puede ver en la columna de al lado.
