El Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente abrió ayer el programa de actividades de su décimo quinto aniversario mirando a Segovia, con una exposición dedicada a Mon Montoya, nacido extremeño, criado manchego y vivido segoviano. El centro de arte vuelve así la mirada hacia dentro y paga una deuda con uno de los artistas más destacados que ha trabajado en esta tierra en las últimas décadas, como hizo en su día con Rafael Baixeras y como, si se continúa en este camino, sin duda hará en el futuro con otros que también merecen ver su obra colgada en este museo, “de referencia para todos nosotros”, como expresó Montoya.
El propio artista presentó la exposición, “El nido de los mirlos”, minutos antes de la inauguración, acompañado por el presidente del Patronato del Museo y de la Diputación, Francisco Vázquez; la directora del centro de arte, Ana Martínez de Aguilar; y la comisaria de la muestra, María García Yelo, directora de arte contemporáneo de Christie’s y una de las máximas expertas en la obra de Montoya.
Ana Martínez de Aguilar tuvo en sus palabras un recuerdo especial para La Casa del Siglo XV, cuyos propietarios, Ángel y Jesús Serrano, asistieron a la inauguración, que descubrió en los años setenta a unos jovencísimos Mon Montoya y Rafael Baixeras, fallecido prematuramente y a quien el Esteban Vicente ya dedicó una exposición.
“Es muy emocionante y muy coherente dedicar esta exposición a Mon Montoya, como en su momento hicimos con Baixeras”; “Además de esta conexión, Mon es uno de los artistas que ha disfrutado de una de las becas que la Harriet and Esteban Vicente Foundation concede para una residencia en la institución Yaddo de Estados Unidos, a través de una selección que realiza el museo”, añadió.
Temporalmente, la exposición arranca precisamente en torno al momento en que Montoya disfrutó de esta estancia de trabajo en Yaddo, con obra desde 2001, aunque la mayor parte de los cuadros son de los últimos cuatro o cinco años; el grueso de los trabajos permanecían inéditos, y muchos de ellos proceden de los fondos del propio artista.
En esta línea, la comisaria de la exposición, María García Yelo, comentó que, aunque se ha tomado ese punto de partida, por la relación entre Mon Montoya, Yaddo y el Museo Esteban Vicente, “no hemos querido solaparnos con otras exposiciones que ha habido en estos años; así llegamos al concepto de las ‘casas de los pájaros”, ese nido de los mirlos que da nombre a la exposición.
“Cuando Mon llega a Estados Unidos, al estado de Nueva York, para esa estancia en Saratoga Springs, le impacta la placidez del entorno y el contraste con lo que había pasado poco más de un año antes en las torres gemelas; ve las casas de los pájaros como lugares que podrían acoger las almas de esas personas muertas; ve la ligereza de los nidos frente a la solidez que tenían las torres; la alegría de los pájaros frente a la tristeza de lo que pasó”, describió García Yelo.
El propio Montoya abundó en esta lectura poética de la obra que realiza la comisaria, señalando la relevancia en su obra de cuatro conceptos, comenzando por el viaje, visto como “una huida, pero también como una idea de libertad y de conocimiento de otras culturas”; enlazando con “el lugar, como punto de observación y también de vivencia, como la casa del pájaro y la capilla de la memoria”.
En tercer lugar, el artista se refirió a la poesía, para subrayar que, desde su punto de vista, “tengo la misma forma de transformar la realidad; el poeta trabaja con la palabra y yo con la palabra plástica, pero me parecen procesos muy paralelos”. Finalmente, Mon Montoya habló de “la tragedia, las pérdidas; yo intento explicármelas a través de la pintura”.
La exposición se inauguró en la tarde de ayer, con la presencia del alcalde de la ciudad, Pedro Arahuetes; la subdelegada del Gobierno en Segovia, Pilar Sanz; y el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar.
La exposición “El nido de los mirlos” podrá visitarse hasta el 19 de mayo, en las dos plantas superiores del Museo Esteban Vicente. En la planta baja se han reservado dos salas para una pequeña exposición de la obra del artista tureganense, en esta ocasión centrada en los collages, acompañados por un número reducido de dibujos del artista.
Dentro de la exposición dedicada a Esteban Vicente, el museo ha creado un pequeño gabinete de dibujo y acuarela, bajo el título ‘El árbol por Esteban Vicente’, una colección reducida que mostrará el paso del artista de la figuración a la abstracción y que podrá verse, como toda la obra del artista tureganense, hasta el mes de agosto.
Catálogo digital
La complicada situación económica que atraviesa el país ha obligado al Museo Esteban Vicente a adaptarse a las circunstancias. Así, por primera vez, la exposición de Mon Montoya contará con un catálogo digital, que contiene un texto de la comisaria de la muestra y las imágenes de las obras, y que podrá consultarse a partir de la semana que viene a través de internet.
También está prevista la realización de una tirada muy corta en papel, de alrededor de 300 ejemplares, una edición muy cuidada con un formato similar al de los cuadernos de trabajo de Mon Montoya, algunos de los cuales también pueden verse en la exposición.
En este sentido, Ana Martínez de Aguilar quiso agradecer el apoyo de los Amigos del Museo, empresas y particulares, que con sus aportaciones han hecho posible la exposición, así como la colaboración de algunas personas y empresas que han realizado distintas labores de manera desinteresada.
