El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, viajará hoy a Fráncfort para mantener un encuentro con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), después del cual se trasladará a Berlín, donde espera reunirse el jueves con su homólogo germano, Wolfgang Schaeuble, según informa el diario griego ‘Ta Nea’.
El esperado encuentro entre Varoufakis y Draghi coincidirá así con una reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) sobre cuestiones al margen de la política monetaria.
De este modo, el ministro griego de Finanzas pondría fin a una minigira europea iniciada el pasado domingo en París, donde conversó con su homólogo Michel Sapin, y que continuó con una reunión este lunes en Londres con el ministro británico de Finanzas, George Osborne, a la que ha seguido un encuentro en Roma con su par italiano, Pier Carlo Padoan.
Acreedores
Según informó ayer ‘Financial Times’, el Gobierno griego propondrá a sus acreedores canjear su actual deuda externa por nuevos bonos vinculados con el crecimiento, descartando así una ‘quita’ de la deuda a la que se oponen sus socios europeos.
El ministro de Finanzas heleno, Yanis Varufakis, habría explicado este plan al diario británico tras una semana en la que las primeras medidas del Gobierno griego provocaron la confrontación con sus socios de la eurozona y reavivaron los temores sobre la permanencia del país en la unión monetaria.En concreto, durante 2012 realizó 44 viajes internacionales y 10 dentro de España, en 2013 completó 23 viajes internacionales y otroletado 580.000 kilómetros, lo que supone hacer más de 14 veces la vuelta al mundo, según datos del Ministerio de Economía.
Varufakis subrayó que el Ejecutivo heleno ya no pide una quita de la deuda externa de 315.000 millones de euros que tiene el país, sino que reclamará una serie de canjes de deuda para aliviar su carga, lo que incluirá dos nuevos tipos de bonos.
El primero de ellos estaría vinculado al crecimiento económico nominal y sustituiría a los préstamos concedidos por sus socios europeos, mientras que el segundo, al que se refirió como “bonos perpetuos”, sustituiría a la deuda griega en manos del Banco Central Europeo (BCE).
El ministro defendió que esta propuesta de canje de deuda sería una forma de “ingeniería de deuda inteligente” que evitaría la necesidad de utilizar el término ‘quita’, que es políticamente inaceptable para Alemania y otros países porque da la sensación que implicará pérdidas para sus contribuyentes. “Lo que voy a decir a nuestros socios es que estamos creando una combinación de superávit primario”.