Los inversores volvieron a castigar ayer a la economía española en una jornada negra para los mercados nacionales. La prima de riesgo superó los niveles del lunes hasta alcanzar otro récord, y el Tesoro Público tuvo que pagar unos intereses máximos para colocar su deuda. El sobrecoste que esto genera preocupa especialmente de cara a la próxima subasta de mañana, cuando las malas cifras podrían repetirse. Ni siquiera la Unión Europea, que negó la posibilidad de que se produzca un rescate financiero, consiguió tranquilizar a los inversores.
Una aclaración, la de las autoridades del Viejo Continente, necesaria después de que la prima de riesgo española, el diferencial respecto a los intereses pagados por la deuda alemana, alcanzara los 452,5 puntos básicos con un rendimiento del 6,32%, una cifra similar a las que desencadenaron los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. Asimismo, el coste de asegurar la deuda española contra el riesgo de impago llegó a rozar los 473 puntos, lo que, en la práctica, supone pagar 472.600 euros por cada diez millones de euros de emisión.
La prima italiana fue la otra gran protagonista del mal día en los mercados, llegando a superar los 518 puntos básicos, frente al nivel de 490,9 puntos registrado en la apertura de la sesión. La francesa, más alejada de estas cifras, también marcó nuevo récord, situándose en los 186 básicos con un rendimiento del 3,581%.
La escalada de estos valores coincidía con la subasta del Tesoro Público español, que pretendía colocar más de 3.000 millones de euros en letras a 12 y 18 meses. Finalmente lo consiguió, aunque a un alto precio: los tipos de interés superaron el 5%, una rentabilidad que no se veía desde 1997. El sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) calcula que, con esta subida de tipos, la subasta ha generado un sobrecoste de 44,35 millones de euros. Un gasto poco oportuno en estos momentos de austeridad presupuestaria.
Los resultados de estas emisiones afectaron a la mayoría de las Bolsas europeas en la jornada del martes. Solo Londres, con un repunte del 0,3%, logró esquivar las pérdidas. El principal indicativo italiano cayó un 1,2% y el Dax de Francfort un 0,7. El Ibex 35 también lideró las pérdidas, cediendo al cierre de la sesión un 1,61% y alejándose de los 8.300 puntos.
Ante estos datos, el ministro de Fomento y portavoz del Gobierno, José Blanco, aseguró que el problema está en «la tensión de los mercados», lo cual es «un fenómeno común a toda la zona euro». La solución a esta situación, a su juicio, pasa por «resolver los problemas que tiene toda Europa».
Por su parte, la vicepresidenta de Asuntos Económicos y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, destacó cómo positivo «la altísima demanda» registrada por los títulos que consiguió colocar el Tesoro Público español.
Ahora, todas las miradas están puestas en la próxima subasta de letras prevista para mañana, cuando se intentarán captar entre 3.000 y 4.000 millones de euros en obligaciones a 10 años.
‘Efecto contagio’
Con España en el punto de mira, muchos han sido los que especularon ayer con un posible rescate por parte de la Unión Europea. Sin embargo, el portavoz de Asuntos Económicos de la CE, Amadeu Altafaj, salió al paso de los rumores al descartar esta cuestión.
Además, achacó la volatilidad de estos días a un efecto contagio. «Los mercados no reflejan solo la realidad de la economía española, sino que muestran otros factores como la incertidumbre por otros Estados que están bajo mayor presión», afirmó el dirigente.
También el secretario de Estado, Diego López Garrido, condicionó el mal momento del mercado español a la «situación coyuntural de inestabilidad financiera».
