El Hospital General ha puesto en funcionamiento este verano la Unidad de Continuidad Asistencial (UCA) que coordina la atención prestada a los pacientes crónicos y pluripatológicos que sufren episodios de desestabilización frecuentes. El objetivo es paliar estas crisis o, en su lugar, dar una rápida respuesta a las descompensaciones evitando que el paciente se pasee continuamente por los circuitos sanitarios y entre y salga de las plantas de hospitalización.
La implantación del servicio se irá haciendo gradualmente. Ha iniciado la actividad a mediados del mes de julio en coordinación con el centro de salud Segovia I, ubicado en el antiguo ambulatorio de Santo Tomás y en otoño se abrirá a los usuarios del resto de servicios de Atención Primaria de Segovia. Los doctores Celia Sanz Lobo, del Hospital General, y Benito de la Hoz, del centro Segovia I, coordinan la puesta en marcha de la unidad, que ha sido impulsada por la gerencia del área integrada de Primaria y Especializada.
Las primeras semanas, además de permitir la atención directa a pacientes, están sirviendo para cruzar datos y poner a prueba los espacios y equipos destinados a este servicio específico para los pacientes clasificados por la Consejería de Sanidad como G-3. La denominación forma parte del sistema de estratificación que ha realizado la Administración regional para clasificar a todos los pacientes en cuatro grupos, de 0 a 3, según el nivel de complejidad de sus enfermedades, con el objetivo prioritario de definir el tipo de intervención que necesita y adecuar su atención al nivel asistencial más idóneo. En el grupo G-3 incluye a los pacientes que más problemas de salud presentan, alcanzan mayor frecuentación en las consultas y en los hospitales y consumen más recursos. La mayoría son enfermos crónicos que sufren varias patologías.
Unos 4.000 destinatarios
La clasificación agrupa con la etiqueta G3 a 3.774 segovianos para los que inicialmente iría destinada la nueva unidad, que empieza a ser conocida como UCA. Sin embargo, los datos están siendo cruzados, precisados y actualizados por profesionales de Atención Especializada y de Primaria ya que los informes se realizaron con registros de 2012 que han sufrido variaciones.
En cualquier caso, las estadísticas generales de la Comunidad muestran que el cinco por ciento de la población de la región son pacientes crónicos pluripatológicos de especial complejidad, — ocupan el pico más alto de la pirámide de usuarios de Sacyl—, que acaparan el 70 por ciento del gastos sanitario, el 80 por ciento de las consultas, y altos porcentajes de ingresos en los hospitales y entradas en urgencias.
Panel en el hospital
La existencia de la Unidad de Continuidad Asistencial ya se anuncia en el panel informativo ubicado en el vestíbulo del Hospital General, señalando su ubicación en la tercera planta. El servicio vinculado a Medicina Interna cuenta con dos consultas, una de enfermería y otra médica, dos habitaciones con cuatro camas que forman un hospital de día, donde los pacientes pueden permanecer unas horas mientras se reorganiza su tratamiento, se aplican medidas puntuales, como una transfusión y se comprueba su evolución; y seis camas UCA reservadas en la 4ª planta de hospitalización para quienes requieren ingreso.
Hay que recordar que el objetivo es conseguir la estabilidad clínica de los pacientes y disminuir el número de hospitalizaciones evitables, así como las interconsultas a múltiples especialistas, según han explicado en repetidas ocasiones representantes de la Consejería de Sanidad que vienen anunciando con antelación esta prestación enmarcada en la Estrategia de Atención al Paciente Crónico, en Castilla y León y en las directrices del Plan Anual de Gestión de Sacyl.
El reclutamiento de los pacientes a los que se pretende mejorar su calidad de vida y a los que se ofrece una vía de acceso rápido a la atención que necesitan, se realiza principalmente a través de los médicos y enfermeras de los centros de salud, ya sea por visita rutinaria o por primera consulta. También se captan destinatarios desde los servicios y habitaciones del Hospital General. Cada caso es estudiado, seguido y tratado de forma conjunta por los internistas del hospital y los facultativos de los centros de salud.