El Grupo de Raúl Olivar puso el broche de oro a las 23ª Jornadas Musicales de Fuentepelayo que promueve y coordina la asociación ‘Taller Cultural’ en colaboración con la Fundación Caja Cega, Ayuntamiento de Fuentepelayo y Cajaviva, y que lleva celebrándose en las últimas semanas con un programa de cuatro conciertos.
Raúl Olivar ha bebido en las fuentes de los grandes maestros de la guitarra y ha colaborado con Carlos Chaouen, Juan Valderrama y Celtas Cortos. El artista vallisoletano estuvo acompañado en este recital por un grupo de cinco músicos de primera categoría. El recinto al aire libre en la coqueta y monumental Plaza de Gracia, aprovechando el atrio de la iglesia parroquial de la villa, fue un marco inigualable para degustar el duende de la guitarra de Raúl Olivar.
El mayor peso musical del concierto lo tuvo la puesta en escena de la presentación del último disco del compositor pucelano titulado: «Un rincón para soñar». En esta primera parte del concierto destacaron las interpretaciones de temas como «Luna de Venecia», «Buleriando» y por supuesto la canción que da título al trabajo discográfico. En cada uno de estos temas, los espectadores que abarrotaron con su presencia el recinto pudieron percibir el alto nivel musical y artístico de esta agrupación. En varios momentos Raúl y su banda dejaron patente las fuentes interpretativas en las que fundamentan su espíritu. Así, el embrujo de Bebo Valdés y Paco de Lucía se dejó traslucir en la segunda parte de su actuación.
No faltaron en el concierto los temas más populares de los primeros discos que sacó al mercado Raúl Olivar («Sueños» y «Reflejo del alma»). En esta fase del concierto y ya con el público totalmente entregado a la categoría del guitarrista, hubo tiempo para que se permitieran licencias encaminadas a exhibir las interminables facultades que atesora Raúl Olivar como autodidacta. En varios de sus temas también dejó patente su pertenencia como guitarrista y compositor de la Escuela Profesional de Danza de Castilla y León.
Respecto a los músicos que acompañaron a Raúl Olivar, basta decir que ayudan a engrandecer el protagonismo del maestro.
Y como colofón a esta clausura del ciclo musical, Raúl Olivar y su grupo quinteto se ganaron el cariño del público, quien con sus aclamaciones no permitían dar por concluido el concierto. El punto y final definitivo se puso con la interpretación del célebre tema de Paco de Lucía: «Entre dos aguas» que fue jaleado con el público puesto en pie.
Noche de embrujo en un concierto que basó su éxito en la disposición positiva del público y en la música de la guitarra flamenca, sin excluir los buenos momentos de cante. Los organizadores han valorado este ciclo con un sobresaliente alto.