La Junta no contempla incrementar los impuestos ni establecer el copago sanitario con el objetivo de compensar las dificultades económicas en la Administración regional, tal y como ha hecho por ejemplo Italia en las últimas horas. Así de rotundo se mostró el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, tras ser preguntado al respecto y después de que los sindicatos y la patronal se enzarzaran pacíficamente con esta medida que para unos «nunca debería tratarse» y para otros será necesario abordarlo «si la recaudación de impuestos no es suficiente». Villanueva avanzó que Castilla y León «cumplirá con los objetivos del déficit este año y para ello hay que priorizar, y en ese aspecto, los servicios sociales son básicos».
Todas las partes hablaron sobre el copago sanitario. Precisamente un asunto que no estaba en el orden del día y del que no se profundizó en el encuentro, como todos reconocieron. En todo caso, Agustín Prieto, secretario regional de UGT, aseguró que los servicios públicos «deben blindarse», tal y como señaló el propio Herrera en su discurso de investidura, y amenazó con no firmar ningún documento en el que aparezca la palabra copago, «que no es verdadera, sino que es repago, porque los ciudadanos ya pagan sus impuestos y las deducciones en las nóminas». En todo caso, informó que esta línea «básica» se abordará en la reunión de la Comisión Permanente del Consejo del Diálogo Social que tendrá lugar a finales de julio.
Por su parte, Ángel Hernández, secretario regional de CCOO, dijo que la figura del copago no debe «abordarse de cara» y que hay que estudiar primero otras medidas que también están incluidas en los documentos que CCOO ha entregado a la Junta e «implícitamente» en el discurso del presidente de la Junta, que se basan en que «hay que ver elementos de eficiencia, organización de los propios servicios públicos», y también en la política fiscal, en la que ambos sindicatos difieren con el Gobierno regional, es decir, «por dónde recaudar más ingresos y aportaciones de la ciudadanía, especialmente de los que más tienen, para sustentar los servicios públicos de los ciudadanos».
Además, rechazó la postura de la patronal de vincular estas políticas a la ideología y criticó que Cecale «quiere que todos los ciudadanos paguen los mismo impuestos, mientras que los sindicatos desean que paguen más los que más tienen».
Por último, el presidente de Cecale, Jesús Terciado, defendió que el copago «sea abordado», como ya lo está siendo, según justificó, por diferentes partidos políticos y otros países europeos, dado que, a su juicio, «para el blindaje de los servicios públicos a lo mejor no es suficiente con la recaudación de impuestos porque han disminuido». «Nosotros estamos a favor de la sostenibilidad de los servicios públicos a través de los impuestos que todos pagamos, pero para ser comedida dentro de la demanda sanitaria, hace falta elementos disuasorios, y uno de ellos es el copago», concluyó.
