El Gobierno prevé que el número de parados aumente este año en 602.800 personas, un 12% más que en 2011, hasta superar los 5,6 millones de desempleados, según el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para este año presentado ayer en el Congreso por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
En 2012, el Ejecutivo calcula que la tasa de desocupados subirá 2,7 puntos, hasta el 24,3%, alcanzando el número de parados la cifra de 5.601.800 personas.
El Gabinete estima, además, que la economía eliminará durante este ejercicio 631.100 empleos en términos equivalentes a tiempo completo, frente a la destrucción de 356.500 puestos de trabajo registrada en 2011.
En términos relativos, la ocupación se contraerá un 3,7% (el asalariado un 3,8%) en un contexto económico en el que el PIB retrocederá un 1,7% en el conjunto del año, frente al avance del 0,7% de 2011.
La moderación de los costes laborales seguirá produciéndose este año, según las previsiones recogidas en el cuadro macroeconómico. Así, el monto laboral unitario bajará un 1,7%, frente al -1,9% de 2011, mientras que el coste laboral por asalariado subirá un 0,2%, seis décimas menos de lo que lo hizo el año pasado.
La secretaria de Estado, Engracia Hidalgo, recordó tras conocer los datos del paro del mes de marzo que la reforma laboral «por sí sola» no crea empleo, motivo por el que remarcó la necesidad de recuperar la confianza y el crecimiento económico.
Por su parte, el portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Alfonso Alonso, proclamó que «todos los parados del mes de marzo llevan la marca de Alfredo Pérez Rubalcaba y de José Luis Rodríguez Zapatero, y fruto de las «políticas equivocadas» puestas en marcha por el anterior Gobierno socialista.
Por otro lado, el Gobierno prevé que la demanda interna se contraiga este año un 4,4%, con una caída del gasto en consumo del 3,1% y una disminución de la inversión del 9%. El consumo privado se reducirá un 1,4% en 2012, en contraste con el descenso del 0,1% experimentado en 2011, mientras que el gasto en de las administraciones públicas retrocederá un 8%, ampliando así la contracción de 2011, que fue del 2,2%.
La inversión en bienes de equipo caerá este año un 7,3%, frente al avance del 1,2% experimentado en 2011, en tanto que la inversión en construcción seguirá en una senda negativa y profundizará su reducción hasta el 9,9%.
