La vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró, en una entrevista concedida a la Cadena Ser, que, al igual que ha hecho el expresidente Felipe González, llama a que cada vez más gente explique las “consecuencias” de lo que supondría la independencia para Cataluña. Además, rechazó la propuesta del presidente valenciano, de incluir en la reforma de la financiación autonómica a Euskadi y Navarra. Al ser preguntada si es partidaria de suspender la autonomía de Cataluña en caso de que declarase la independencia, Santamaría aseguró que ella, al igual que Felipe González en su artículo publicado, llama a la “responsabilidad”.
“Primero les llamo a la responsablidad”, insistió al ser preguntada de nuevo por las palabras del ministro de Justicia que no descartó que se pudiera llegar a aplicar el 155 de la Constitución para suspender la autonomía. Santamaría añadió por otra parte que “no se puede someter a los ciudadanos a este desgarro”, ni se les puede “sacar de Europa”. “Esa es nuestra tarea”, dijo y añadió que “la ha hecho Felipe González e invito a que lo haga cada vez más gente, que cada vez más g ente explique las consecuencias de ese tipo de decisiones”.
La vicepresidenta y Portavoz del Ejecutivo también se pronunció sobre la decisión de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien ha anunciado que no acudirá a la marcha del día de la Diada, el 11 de septiembre. “Está en su derecho”, precisó y añadió que ella haría lo mismo para “no ahondar en las divisiones”.
La vicepresidenta aseguró que se la “llevan los demonios” con los casos de corrupción e insistió en que merecen una respuesta “contundente” por parte de los tribunales “sea quien sea y pase lo que pase”. Al ser preguntada por si nadie se dio cuenta y nadie vio nada en el PP o en la comunidad de Madrid, Santamaría recalcó que los casos de corrupción merecen una “respuesta contundente” Eso mismo, afirmó, “me parece esencial”.
Santamaría, refirió además que la capacidad de acogida de refugiados de España está “muy saturada” por la inmigración irregular, una situación a la que, según indicó, no tienen que hacer frente otros países de la UE. “Somos conscientes de que tenemos que hacer un esfuerzo, pero nuestra capacidad de acogida está muy saturada porque atendemos a irregulares”, sentenció.
