El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró que el Gobierno va a mejorar las previsiones de la economía española a pesar de la crisis griega y mantendrá las cifras anunciadas por el presidente del Gobierno la semana pasada. De Guindos recordó que el Gobierno siempre plantea hipótesis prudentes y que en el primer semestre del año el PIB está creciendo ya a un ritmo anualizado del 4%.
Además, se mostró convencido de que el año turístico va a ser “muy bueno” y que la EPA del segundo trimestre, que se conocerá al final de mes, refrendará los buenos resultados de paro registrado y afiliación de estos meses.
Por este motivo, De Guindos cree que no hay motivos para plantear un crecimiento diferente al que anunció el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, del 3,3% para este año y del 3% para 2016.
Además, aseguró que la situación de España no es equiparable a la de Grecia porque ha hecho las reformas que tenía que hacer y ha conseguido reducir sus desequilibrios. Asimismo, tampoco cree que se pueda hablar de un paralelismo político entre los dos países.
El ministro de Economía recordó que la situación del mercado laboral ha cambiado, que el sistema financiero “no tiene nada que ver” con el del pasado y que los niveles de endeudamiento se han reducido considerablemente. Asimismo, el ajuste del sector inmobiliario no sólo ha cesado, sino que se está corrigiendo al alza.
“La situación española no es en absoluto equiparable a la de Grecia”, subrayó, tras asegurar que la política económica ha conseguido sacar al país de la recesión y estabilizar la situación “totalmente”.
No ve a Grecia sin el euro
Además, De Guindos aseguró que los problemas y soluciones de Grecia siguen siendo exactamente los mismos que hace dos días y que Europa sigue sin contemplar la salida del país heleno de la moneda única. El titular de la cartera de Economía mostró el “máximo respeto” a un acto democrático de este tipo, que además ha arrojado un resultado “concluyente”. “No tenemos lo más mínimo que decir”, dijo, tras señalar, sin embargo, que los problemas, las soluciones y las reglas de la zona euro siguen siendo las mismas y que todos siguen queriendo que Grecia siga en la moneda única.
“No contemplo en absoluto la posibilidad de una salida del euro de Grecia, sería el peor escenario para la propia sociedad griega. Ése es el escenario a evitar”, aseveró. Además, mostró la disposición del Gobierno español a negociar un tercer rescate como siempre ha ocurrido con otros programas, porque Grecia tiene todo el derecho a pedirlo como miembro de la zona euro.
A su parecer, el euro es el principal motor económico, financiero y político del futuro de Europa y todos están “absolutamente comprometidos” con su estabilidad, aunque los tiempos sean “complejos”. De hecho, aseguró que en circunstancias de este tipo es cuando se dan saltos hacia adelante en la integración económica y se mejora todo lo que tiene que ver con el entramado institucional de la zona euro.
Aunque admitió que el resultado del referéndum ha hecho la situación “un poquito más compleja”, aseveró que la irreversibilidad del euro es una cuestión fundamental y uno de los principios básicos de la zona euro.
La moneda única, tal y como explicó, es buena para la población griega porque es un elemento de protección a pesar de las dificultades de los últimos años, y en el futuro evitará que se repitan los errores del pasado.
