Será una de las medidas estrella de la reforma de las Administraciones Públicas y, por ello, el Gobierno quiere cerrarla cuanta antes. Se trata de la reducción del sueldo de los alcaldes. Según las últimas informaciones, el Ejecutivo trabaja en la posibilidad de limitar los ingresos de los primeros ediles a un solo sueldo, sin complementos como los que disfrutan actualmente según las sociedades, comisiones o entidades en las que participen, pero elevando a 100.000 euros el máximo que puedan cobrar los regidores de las ciudades más grandes.
De esta manera, se mantendría la intención inicial del Gabinete de Mariano Rajoy de asemejar las ganancias de los alcaldes a los sueldos de los secretarios de Estado, que pueden llegar a alcanzar esos 100.000 euros, porque, al fijo anual que reciben, señalado en los Presupuestos del Estado en casi 70.000 euros, se suman los complementos de productividad, que son variables.
Esa cifra será la cantidad más alta que percibirán los regidores de las ciudades más importantes del país, pero, de ahí hacia abajo, los salarios se reducirán según una escala que se regirá por el único criterio de la población de sus municipios, hasta el límite mínimo de 30.000 euros brutos para los alcaldes de pueblos de 5.000 vecinos. La propuesta baraja también que las localidades más pequeñas, que podrían ser las de población inferior a los 1.500 habitantes, no tengan un sueldo fijo.
Si la ley finalmente fija estas cantidades, no supondrá una gran variación para los alcaldes con nóminas municipales altas, los de las grandes ciudades, aunque tendrán prohibida ninguna otra percepción económica.
Esta medida aparecerá reflejada en la reforma de la Administración local que prepara el Ejecutivo y que tiene previsto aprobar en Consejo de Ministros el próximo viernes. Hace meses que la iniciativa es objeto de negociación entre Administraciones Públicas, las instituciones autonómicas y locales, el PSOE y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), sin que haya un acuerdo.
Entre las cuestiones que quedan abiertas destacan el régimen retributivo, el número de concejales que debe tener cada municipio, cómo equilibrar la función interventora y cómo reconocer el carácter institucional de la FEMP. No obstante, el Gobierno ha avisado en varias ocasiones que sacará adelante este proyecto con o sin el apoyo de los socialistas. De hecho, desde Ferraz se asegura que el desacuerdo con el texto que prepara el Ejecutivo es completo, por lo que no continuarán las negociaciones. Estas se mantienen, eso sí, entre el Gabinete y la FEMP, donde están representados todos los partidos políticos.
El presidente de esta organización, el popular Íñigo de la Serna, puntualizó que los acuerdos podrían llegar, también, una vez que la ley se debata en el Congreso. De todos modos, los portavoces y la junta de gobierno de esta institución se reúnen hoy en un encuentro que podría aclarar el estado de la negociación.
La nueva norma supondrá, además, la futura reforma de la Ley Electoral para reducir el número de concejales. La propuesta del Gobierno es eliminar entre 10.000 y 15.000 ediles de los 68.500 con los que actualmente cuentan los 8.1000 municipios españoles.
Asimismo, entre las novedades, la ley vincula la actividad de las entidades locales al cumplimiento de la ley de estabilidad presupuestaria. Los municipios deberán estar saneados y cumplir unos requisitos de calidad en la prestación de los servicios mínimos para existir. De esta manera, podrían desaparecer los ayuntamientos de pueblos menores de 20.000 habitantes, cuyas competencias pasarían a las diputaciones.
Barcelona y Bilbao, a la cabeza.- Las diez entidades cuyo alcalde o presidente supera en mayor proporción el sueldo del jefe del Ejecutivo central son las diputaciones de Girona, Alicante y Barcelona; y los ayuntamientos de Zaragoza, Barcelona, Alcalá de Henares (Madrid), Madrid, Valencia, Alcobendas (Madrid) y Las Rozas (Madrid). Así se recoge en un estudio que ha realizado el Tribunal de Cuentas y que ya ha sido remitido al Parlamento.
De esta forma, con el proyecto del Gobierno de limitar los salarios de los regidores a 100.000 euros, el principal afectado será el primer edil de Barcelona, Xabier Trías, el de mayor sueldo de todos: 110.000 euros de base anuales. Por su parte, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, percibe casi 95.000, mientras que la de Valencia, Rita Barberá, ingresa actualmente 87.000 euros. El de Bilbao, Iñaki Azkuna, es el segundo alcalde con mayor sueldo, casi 96.400 euros anuales, y el de Zaragoza, Juan Alberto Belloch también supera los 90.000 (91.812 euros).
El sevillano José Ignacio Zoido es caso aparte porque cobra como diputado del Parlamento andaluz y renunció a su sueldo como alcalde, y percibe unos 43.580 euros al año. Además, completa esta retribución con la que recibe como presidente del PP andaluz.
