El Gobierno mejoró sus previsiones macroeconómicas y estima ahora que el PIB crecerá un 1,3% este año, frente al 1,2% fijado anteriormente, y que se acelerará al 2% en 2015, frente al 1,8% planteado en el anterior cuadro macroeconómico, pronóstico que acompaña a los Presupuestos Generales del Estado de 2015 que aprobó el Consejo de Ministros.
El Ejecutivo optó finalmente por mejorar sus estimaciones de crecimiento pese al parón europeo y al debilitamiento de ciertos valores en la economía española, aunque, en el caso de 2014, se queda lejos del 1,5% al que se aspiraba al principio del verano.
El Gobierno estima que se crearán 622.000 empleos entre este año y el que viene, tras seis ejercicios continuados de destrucción de puestos de trabajo. Así, la tasa de paro acabará 2015 en el 22,2%, porcentaje inferior al de finales de la legislatura pasada.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el titular de la cartera de economía, Luis de Guindos, aseguró que se trata de unas estimaciones “bastante conservadoras» porque se trata de dar “mucha credibilidad” a las proyecciones macroeconómicas, y destacó que esta mejora se produce a pesar de que los organismos internacionales han revisado ligeramente a la baja sus estimaciones para la Eurozona en 2014.
A pesar de ello, el ministro afirmó que se espera que la eurozona recupere el ritmo de crecimiento el año que viene, gracias a un entorno financiero y fiscal más favorable y a las medidas de impulso decididas por el Banco Central Europeo. En este contexto, indicó que las previsiones aprobadas por el Gobierno para la economía española son “prudentes y realistas”.
En este escenario, el Ejecutivo pronostica ahora un crecimiento del 1,3% del PIB en 2014 y de un 2% en 2015 como consecuencia de la mejora tanto del consumo privado (+2% en 2014 y +2,1% en 2015), como de la inversión en bienes de equipo (+7% en 2014 y +6% en 2015). Además, la construcción, que este año restará al crecimiento 3,3 puntos porcentuales, aportará más de tres puntos al PIB el año que viene, por primera vez desde el inicio de la crisis.
Así, la demanda nacional crecerá un 1,4% este año y un 1,8% el que viene, mientras que el saldo exterior restará en 2014 una décima al crecimiento, pero sumará dos en 2015, como consecuencia de la mejora de las importaciones (+4,4% en 2014 y +5% en 2015) y de las exportaciones (+3,6% este año y del 5,2% en 2015), que se verán favorecidas por la mejora del tipo de cambio y la esperada recuperación de las economías europeas.
