El Gobierno de Mariano Rajoy dispondrá de un mes natural para justificar al Congreso de los Diputados su negativa a someterse al control parlamentario, antes de que la Cámara Baja recurra al Tribunal Constitucional esta decisión. Todos los grupos de Congreso, a excepción del PP, apoyaron ayer en el Pleno un escrito para poner en marcha el procedimiento de acudir al Alto Tribunal para que se pronuncie sobre la negativa del Ejecutivo en funciones del PP de rendir cuentas ante la Cámara Baja.
Un texto que ahora deberá pasar por la Mesa del Congreso para que dé traslado al Gobierno, quien, a raíz de su recepción, dispondrá de un mes para justificar su posición antes de que la Cámara presente formalmente el conflicto de atribuciones ante el Constitucional. Por tanto, el Ejecutivo del PP en funciones tendrá previsiblemente hasta principios de mayo para atender el requerimiento de la Cámara, y si agota ese plazo para entonces ya se sabrá si se repiten o no las elecciones generales.
Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, lamentó que “a quince días de la disolución de las Cortes” el Congreso insista en que controlar el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy. Así lo puso de manifiesto en los pasillos de la Cámara Baja minutos después de que el Pleno aprobara, el escrito. En ese sentido, la portavoz del Gobierno subrayó que el Ejecutivo está compareciendo en el Congreso. De hecho, destacó que ayer mismo el presidente Mariano Rajoy estuvo cinco horas dando cuenta sobre los últimos consejos europeos por tratarse “indudablemente” de un asunto “excepcional”, como arguyen los servicios jurídicos de la Cámara.
Por ello, invitó a los grupos de la oposición a la “reflexión” porque pretender que un Gobierno en funciones se someta a una sesión de control o esté control por acciones de este tiempo o del pasado “va contra todos los informes y precedentes” del Congreso. “Llamo a la reflexión porque es muy llamativo que, a quince días como mucho de la disolución de las Cortes, estemos viendo esto”, señaló Sáenz de Santamaría.