El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, aseguró ayer que España está haciendo todos los ajustes y reformas necesarios y que no necesita un rescate para financiarse en mejores condiciones, sino únicamente el préstamo para el sector bancario.
«Madrid no necesita un programa de ayuda. El Gobierno está haciendo todo lo que se requiere en materia de política fiscal y reformas estructurales», insistió Schäuble a la entrada de la reunión del Eurogrupo antes de examinarse el plan de reformas y el presupuesto de España para 2013.
«El país tiene un problema con sus bancos como consecuencia de la burbuja del sector inmobiliario los últimos años. Por ello, está recibiendo ayuda para la recapitalización bancaria. Y, por supuesto, como otros Estados, está sufriendo por el problema del contagio y la especulación en los mercados financieros», indicó el político germano.
El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, se declaró satisfecho «en gran medida» con los ajustes adoptados hasta ahora por Rajoy para cumplir con el objetivo de reducción del déficit público y reiteró que corresponde al Gobierno popular, y no a sus socios europeos, decidir si pide el rescate. También el responsable de Economía de Luxemburgo, Luc Frieden, sostuvo que «España no necesita ninguna ayuda en este momento».
Por otro lado, los ministros de Economía de la eurozona en su reunión inaugural del Consejo de gobernadores dieron luz verde al Fondo de Rescate Permanente de la UE (MEDE), mecanismo que será finalmente el que financie la totalidad del préstamo a la banca española.
«La zona euro está ahora equipada con un cortafuegos permanente y eficaz, que es un componente crucial en nuestra estrategia global para garantizar la estabilidad bancaria», señaló el líder del Eurogrupo, que asume también la Presidencia del MEDE.
Por su parte, el ministro Luis de Guindos, que avisó de que la recuperación de España será «difícil» mientras persistan las «dudas» sobre el euro, afirmó que la activación del plan es un «paso fundamental», mientras que el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, se declaró «menos pesimista» sobre el futuro de la eurozona gracias al MEDE y a las reformas en Madrid y Roma.
«El programa para España, que inicialmente estaba cubierto por el FEEF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, el mecanismo temporal), se transferirá ahora al MEDE, anunció el director del fondo, Klaus Regling. Y confirmó que, pese a ello, no tendrá estatus prioritario sobre el resto de acreedores de la nación en caso de impago.
Los bonos que el FEEF había emitido ya para el primer tramo de 30.000 millones de euros, previsto para emergencias y que finalmente no se ha utilizado, se cancelarán y se sustituirán por otros del fondo permanente.
Por otra parte, la agencia de calificación crediticia Fitch Ratings decidió otorgar la máxima calificación como emisor de deuda a largo plazo al MEDE, AAA con perspectiva estable, en el día de su puesta en marcha.
El organismo destacó que uno de los fundamentos que sustentan la máxima nota es la «fortaleza de su gobernanza».
