El Fondo Monetario Internacional (FMI) destaca la “sólida recuperación” y el “notable repunte” de la actividad económica en España, pero reclama al Gobierno “esfuerzos adicionales” para afianzar el crecimiento, que incluyen continuar con las reformas en el mercado laboral y con la consolidación fiscal.
En el análisis del informe sobre la economía española del Artículo IV del FMI, los directores ejecutivos elogian a las autoridades españolas por la adopción de “políticas sólidas” y por las reformas llevadas a cabo, en particular las del mercado laboral y la moderación salarial, que han impulsado la creación de empleo y la competitividad, y la del sector financiero.
En su opinión, unas condiciones financieras más favorables, gracias a la “sólida” aplicación de políticas económicas y a unas condiciones externas favorables, han mejorado “la confianza y respaldado el notable repunte registrado en España desde la crisis”.
El Fondo mantiene que el Producto Interior Bruto de España aumentará un 3,1% en 2015 y un 2,5% en 2015, cifras que se sitúan “significativamente por encima del promedio de la zona euro”.
Sin embargo, advierte de que problemas estructurales como unas tasas de desempleo aún “elevadas”, una persistente dualidad del mercado laboral, una baja productividad y unos niveles todavía considerables de deuda pública y privada continúan planteando “desafíos” para el futuro de la economía española y limitan el potencial de crecimiento futuro.
Asimismo, añaden que otro riesgo “clave” para la economía española sería la “reversión de las reformas ya implementadas”, lo que generaría incertidumbre y podría frenar la recuperación, “sobre todo si el entorno exterior se deteriora drásticamente”.
En este contexto, subrayan que para respaldar el ritmo de crecimiento a medio plazo es necesario seguir avanzando en la consolidación fiscal y en la sólida implementación de reformas para abordar las rigideces estructurales que aún persisten, así como contar con una condiciones de demanda favorables en toda la zona euro.
En este sentido, advierten de que la volatilidad financiera y la incertidumbre en la región justifican mantener la vigilancia, aunque admiten que la mayor capacidad de resistencia de España, junto con las medidas de política adoptadas a nivel de la zona del euro, ha reducido los riesgos de contagio.
Respecto a Grecia, destaca que pese al acuerdo sobre el tercer rescate, no se pueden descartar “nuevos episodios de significativa incertidumbre y volatilidad”, cuyo impacto España puede mitigar con un “claro compromiso” para continuar con las reformas estructurales y colocar la deuda en una senda descendente, lo que ayudaría a afianzar la confianza.
