El Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, que el próximo 28 de abril cumplirá 15 años con sus puertas abiertas, ha conseguido capear la crisis económica, que a punto estuvo de obligar al cierre del centro durante el último trimestre de 2012, para presentar el programa de actividades con motivo de su aniversario.
El presidente de la Diputación y del Patronato del Museo, Francisco Vázquez, y la directora del centro de arte, Ana Martínez de Aguilar, dieron a conocer ayer la programación tanto a los medios de comunicación como a las empresas Amigas del Museo, haciendo hincapié en que el Esteban Vicente abrirá durante todo el año, si bien, por el momento, solo se abrirá de jueves a domingo, hasta que se confirmen nuevas aportaciones económicas.
La oferta expositiva se abrirá el próximo 8 de febrero con ‘El nido de los mirlos’, una muestra que recogerá el trabajo de la última década del pintor Mon Montoya, extremeño de nacimiento, aunque residente en Segovia desde hace casi 40 años, cuando Rafael Baixeras le invitó a vivir aquí para trabajar juntos. La exposición se ha podido realizar gracias a las aportaciones económicas de los Amigos del Museo.
‘El nido de los mirlos’, comisariada por María García Yelo, arranca temporalmente después de 2000, cuando Montoya recibió una beca de la Fundación Esteban y Harriet Vicente para una residencia en Yaddo, y llega hasta la actualidad, y casi todas las obras seleccionadas son inéditas.
Con esta muestra, que se podrá ver del 8 de febrero al 20 de mayo, el museo vuelve la vista hacia los artistas segovianos, como ya hizo en su día con el escultor Moro o con Rafael Baixeras. De hecho Montoya es uno de los artistas segovianos actuales con una trayectoria más amplia, desde su participación en la Bienal de Sao Paolo en 1977, época de la que también datan sus primeras muestras en La Casa del Siglo XV.
Al mismo tiempo que la exposición de Mon Montoya, se inaugurará una nueva presentación de la colección permanente del museo, en esta ocasión centrada en los collages de Esteban Vicente, acompañados por un número reducido de dibujos del artista. Collages y dibujos se enfrentan para mostrar cómo “el trazo y la línea vertebran la composición y la forma”, subrayó Ana Martínez de Aguilar.
Dentro de la exposición dedicada a Esteban Vicente, el museo ha creado un pequeño gabinete de dibujo y acuarela, bajo el título ‘El árbol por Esteban Vicente’, una colección reducida que mostrará el paso del artista de la figuración a la abstracción y que podrá verse, como toda la obra del artista tureganense, hasta el mes de agosto.
En este pequeño gabinete se mostrarán obras del artista de los años treinta, “en los que hay un diálogo permanente con la Naturaleza, desde la imitación de la misma”, junto a trabajos de la última década de vida del pintor, en los años noventa, sesenta años después, cuando “se mantiene esa mirada a la Naturaleza, pero para dar una visión interior, propia”, indicó la directora del Museo.
En junio, mientras se mantiene la colección de Esteban Vicente, el Museo abrirá una nueva temporal, en este caso titulada ‘Del futuro al pasado. El Museo del Prado visto por los artistas contemporáneos españoles’, que se podrá realizar gracias al patrocinio de la Japan Tobacco International y se mantendrá hasta finales de septiembre.
Producida por la Fundación Amigos del Museo del Prado, la muestra es fruto de sendas iniciativas desarrolladas en la pinacoteca en 1991 y 2007, que buscaron confrontar a artistas contemporáneos con las obras más importantes del museo, desarrollando posteriormente una serie de grabados. Los participantes en 1991 fueron hombres, y en 2007 se repitió la experiencia con mujeres artistas.
La muestra, comisariada por Francisco Calvo Serraller, selecciona obras de 24 artistas, “con el arte como elemento de diálogo vivo entre los artistas de distintas épocas”, entre los que figuran algunos de los más prestigiosos creadores españoles de las últimas décadas, como Eduardo Chillida, Luis Gordillo, Cristina Iglesias, Antonio Saura, Miquel Barceló, Ouka Leele o Eduardo Arroyo.
El Museo Esteban Vicente confía en poder realizar una tercera exposición en el último trimestre del año, un proyecto largamente acariciado por el equipo del centro de arte, aunque, según explicó ayer su directora, por el momento no está confirmada la financiación. “Abertis ha presentado este proyecto al uno por ciento cultural y estamos muy esperanzados, pero hoy por hoy, no hay nada definitivo”, reconoció Martínez de Aguilar.
La exposición lleva por título ‘A la luz de lo invisible. Arquitectura, espacio, silencio, luz’, desarrollada por el premiado fotógrafo José María Ballester y comisariada por Antonio Ruiz Hernando, catedrático de Historia del Arte y la Arquitectura de la Escuela de Arquitectura de la Politécnica de Madrid, y la propia Ana Martínez de Aguilar.
Según adelantó la directora, la exposición fotografía el Patrimonio Histórico Artístico más oculto de la ciudad, “rincones de difícil acceso porque se encuentran en lugares geográficamente complicados, en altura, dentro de una clausura…, y que salen a la luz con ojos contemporáneos”, comentó.
