El duque de Soria, Carlos Zurita, abogó ayer por «impulsar el voluntariado cultural», ya que el futuro de las instituciones culturales no pasa por volver a situaciones previas, «posiblemente irrepetibles», sino por impulsar y desarrollar esta nueva forma de hacer cultura.
Zurita, encargado de inaugurar el año académico de la Fundación Duques de Soria, aseguró que la entidad que preside junto con su esposa, la Infanta Margarita promoverá un cuerpo de voluntarios, del que todos los sorianos interesados en la cultura podrán formar parte. «Soria va a seguir siendo, gracias a este nuevo voluntariado, lo que la FDS ha contribuido a que sea hoy: Una referencia internacional en el mundo de la cultura española, y en el ámbito de las instituciones que cultivan el conocimiento y la educación como forma de mejorar la sociedad», dijo.
Asimismo, mostró su satisfacción y el de su esposa por haber contribuido a crear una institución que enriquece a la ciudad de Soria, y añadió sentirse orgulloso de trabajar desde esta tierra por Castilla y León, por España y por la cultura hispana universal, que «tiene en esta provincia una parte irrenunciable de sus raíces».
Su discurso estuvo plagado de agradecimientos a aquellas personas y entidades que bien han donado fondos para la realización de actividades o colaboran desinteresadamente en su acontecer diario.
El duque de Soria destacó que la fundación conserva «intacto» su capital intelectual, al igual que él y su esposa conservan intactos su afecto hacia la provincia soriana. «Las dificultades económicas no alcanzan los sentimientos, ni a la capacidad intelectual. Por eso, la fundación va seguir trabajando en el cumplimiento de sus fines, desde la independencia y desde el respeto a la libertad de pensamiento, a la libertad de cátedra y a la libertad de expresión», comprometió.
El Marqués de Tamarón, Santiago de Mora-Figueroa y Williams, aseguró ayer que Don Quijote de la Mancha o la Carmen la cigarrera no son los mejores iconos para vender España en el exterior, al tiempo que abogó por no «exhibir el lado más apasionado de nuestra cultura». El que fuera director del Instituto Cervantes de 1996 a 1999 participó en el acto académico anual de la Fundación Duques de Soria impartiendo la lección inaugural. Santiago de Mora-Figueroa insistió en que no es necesario hablar continuamente de la literatura con tintes esperpénticos, ya que afortunadamente en España se han creado los mejores sonetos. «Hablemos de nuestra pintura clásica, de la arquitectura renacentista en España», insistió para aclarar a continuación que todas las corrientes artísticas son igual de importantes.
En este sentido, abogó por no «suprimir el lado lógico y apolíneo de la cultura», e insistió en establecer el equilibrio con el difundido lado dionisiaco de la cultura española. Para el autor de ‘El peso de la lengua española en el mundo’, los españoles escogieron mal los símbolos susceptibles de ser exportados a la hora de atraer inversiones o de realizar actividades culturales. El escritor destacó que en España empieza a preocupar la imagen que proyecta al exterior, y añadió que la lengua española es uno de los activos mayores de este país y su imagen es menos buena de lo que merece.
