La crucial huella romana en la historia de Segovia, así como la evolución del que fuera uno de los núcleos más importantes de la dominación del imperio en la zona norte de España fue el tema elegido este año por el Patronato del Alcázar en el acto académico conmemorativo del trigésimo «Día del Alcázar«, que reunió ayer en la Sala de Reyes de la fortaleza segoviana a una amplia representación de las autoridades y de la sociedad civil para reconocer y agradecer la labor de quienes hacen posible el mantenimiento y la conservación de uno de los monumentos más visitados de España.
El director del Museo de Arte Romano de Mérida, José María Álvarez Martínez, fue el encargado de pronunciar la conferencia «Segovia romana, una mirada desde el Alcázar«, en la que realizó un magnífico y completo análisis de la presencia romana en Segovia a través de los vestigios que se conservan en la capital.
Presentado por el presidente del Patronato del Alcázar, general Alfredo Sanz y Calabria, Alvarez Martínez apoyó su intervención en el trabajo realizado por prestigiosos arqueólogos e investigadores de origen segoviano como Alonso Zamora Canellada, Santiago Martínez, Santos Yanguas, Dominica Contreras y Luciano Municio entre otros, y aseguró que su trabajo ha permitido demostrar a la comunidad científica y a la sociedad que la huella romana en Segovia «no está solo en el Acueducto«. En este sentido, destacó en su intervención el valor del hallazgo de vestigios romanos en la calle Melitón Martín y sobre todo en la Plaza de Guevara, donde se hallaron algunos muros y cimentación del que podría ser el edificio del Foro romano de la ciudad de Segovia. Sobre este aspecto, el director del museo emeritense manifestó que la existencia de un edificio de estas características indica que Segovia «fue una ciudad de excelencia para el imperio romano, y seguramente contaría también con algún tipo de recinto amurallado y con una infraestructura que mostrara el poder del imperio, que en este caso es claramente el Acueducto«.
El relato realizado por Álvarez Martín reafirma la importancia de Segovia como enclave estratégico para Roma en España, ya que su ubicación «estaba situada en una zona de paso de frontera que unía el Tajo con la Meseta, y muy próxima a recursos mineros, agrícolas y ganaderos a los que los romanos daban mucho valor».
El conferenciante dedicó también una parte importante a glosar el Acueducto como monumento de gran valor para entender la historia de la ciudad, y expuso las teorías que existen sobre su construcción.
Tras la conferencia, el general Sanz y Calabria entregó a la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Segovia, Paloma Maroto, la Medalla de Plata del Alcázar, que el patronato rector ha concedido este año al servicio de Parques y Jardines, por la colaboración que presta en el mantenimiento y cuidado de las zonas ajardinadas de la Plaza de la Reina Victoria Eugenia.
