Francisco Valiente, el denunciante que detonó la operación del caso ‘Acuamed’, aseguró al juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco que comenzó a sospechar de los contratos fraudulentos en esta empresa pública ligada al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente cuando le hablaron de la falta de seguro de la desaladora del Bajo Almanzora en Almería que se inundó en septiembre de 2012.
“Me dijeron que estaba claro que la culpa de no tener seguro era de todos y que había un acuerdo al máximo nivel, con el ministro”, explicó en sede judicial Francisco Valiente, que ocupó el cargo de director de Ingeniería y Obras de Acuamed hasta que fue cesado en marzo de 2014. “¿Qué ministro?”, le preguntó el juez Eloy Velasco, a lo que contesta este confidente que “Arias Cañete”, según consta en el sumario de la presunta trama corrupta .
Miguel Arias Cañete fue ministro de Agricultura y Medio Ambiente hasta el 28 de abril de 2014, cuando pasó a encabezar las listas del PP en las elecciones al Parlamento Europeo para, a continuación, ocupar el cargo de comisario europeo de Acción por el Clima y Energía.
En la presunta trama corrupta participaban dos empresas de FCC y Abengoa, según la versión de Francisco Valiente. “El acuerdo no estaba por escrito pero estaba adoptado y me dijeron que lo que tenía que hacer era ponerlo en marcha”, añadió este denunciante.
Francisco Valiente confirmó ante el juez Eloy Velasco que la falta de un seguro que hiciera frente al imprevisto de la inundación en la desaladora de Almanzora derivó en instrucciones directas por parte de directivos de Acuamed, entre ellos el exdirector general, Arcadio Mateo. Como director de Ingeniería de Acuamed, Francisco Valiente señaló que puso en alerta al consejo de administración de esta empresa pública de las irregularidades que se estaban cometiendo en la desaladora almeriense. “Esto es una barbaridad”, le dijo al director financiero, Carlos Anibarro.
Las reticencias de este denunciante motivaron que las empresas contratistas y supuestamente participantes de la trama dejaran de hablar directamente con él para reunirse con Arcadio Mateo y altos cargos del Gobierno como Sandra Ardiles, en su calidad de directora de Aguas del Ministerio de Agricultura, y Federico Ramos, el que fuera “número tres” del Ministerio de Presidencia y colaborador de Soraya Sáenz de Santamaría. Éste aseguró tras su dimisión que había cumplido estrictamente con la legalidad tanto en su etapa en Presidencia como en la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.
