El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, adelantó ayer que el déficit del Estado hasta el pasado mes de octubre se situó en el 3,92% del Producto Interior Bruto (PIB) en términos homogéneos, es decir, descontando las transferencias al resto de administraciones públicas y la devolución de impuestos.
«Estamos en el camino del cumplimiento del objetivo de déficit público para 2012», afirmó Montoro durante la celebración de la XI Edición de premios Autónomo del Año organizado por la Federación de autónomos ATA.
El responsable de Hacienda avanzó que el déficit del Estado, en términos homogéneos, alcanzó el 3,92% del PIB en los primeros 10 meses del año, hasta los 41.183 millones de euros.
El político indicó que este dato pone de relieve que el débito se comporta de acuerdo con las previsiones del Ejecutivo para este ejercicio y se sitúa en la senda «correcta» para alcanzar el objetivo previsto a final de año, situado en el 4,5% del PIB.
El alto funcionario destacó que en los últimos datos de contabilidad nacional del tercer trimestre del año se refleja una «significativa» caída del consumo público, «lo que demuestra el esfuerzo de consolidación fiscal que están haciendo todas las Administraciones». Además, resaltó que en los últimos tres meses del año será cuando más se apreciarán las consecuencias de las medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el déficit.
Según Montoro, detrás de esta cifra está el «esfuerzo» de todos los españoles por pagar los impuestos de acuerdo a las normas tributarias y es la «llave» para que vuelva a financiarse la economía española y regrese el crédito a las familias y a las empresas.
En este sentido, el titular de Hacienda y Administraciones Públicas subrayó que el Ejecutivo trabaja «a marchas forzadas» para sanear el sector bancario nacional, «con una intensidad como no se ha hecho antes en ningún otro país del entorno europeo». «Ahora se van a segregar los activos inmobiliarios de las entidades financieras intervenidas para que puedan tener salida y, así, se sanee la parte de la banca que no lo está y vuelvan a fluir los préstamos», señaló.
Para Montoro, la política de austeridad y de ajustes tiene como fin «abrir los recursos financieros a las pequeñas empresas y autónomos». Por ello, calificó esta tarea como la «forma de financiación de la economía productiva».
Asimismo, consideró que todo este trabajo «tiene que generar esperanza», porque «un Gobierno que es capaz de recortar más de dos puntos de PIB en un año de recesión es un Gabinete que merece la confianza de los inversores y de los emprendedores, así como de los socios europeos y organismos internacionales».
Pago a proveedores
Montoro también adelantó que el Ejecutivo va ampliar el ámbito subjetivo del Plan de Pago a Proveedores para incluir a las mancomunidades municipales y a las localidades que se encuentren en territorios históricos del País Vasco y Navarra, así como a los contratos de gestión de servicio público con fecha anterior al 30 de diciembre de 2011.
En este sentido, el ministro explicó que el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), que el Gobierno también quiere extender al próximo año, aspira a facilitar el pago a los proveedores de las administraciones. Según resaltó, acogerse a este mecanismo «garantiza que la región que lo pide va a cumplir con su objetivo de déficit».
Por otra parte, señaló que el Ejecutivo tiene ya muy avanzada la Ley de Emprendedores, «sobre todo en términos jurídicos», pero matizó que faltan por concretarse los aspectos fiscales, «porque hay que darle prioridad a la reducción del déficit, ya que es básico para salir de la crisis».
Así, el titular de Hacienda finalizó asegurando que España es un país de emprendedores y recordó que entre 1996 y 2005 se crearon unas 800.000 empresas. «Aunque ahora muchas estén cerrando y otras sobreviviendo con muchos esfuerzos, tenemos capacidad para salir de la crisis, para crear empleo y para volver a ser una de las principales potencias de Europa», aseveró.
