Mucho se habla de la sequía últimamente. El año hidrológico ha terminado en España con datos “preocupantes”, según los expertos, ya que las precipitaciones son cada vez más escasas. De hecho, octubre es, tradicionalmente, el tercer mes más lluvioso del año, pero en este 2017 no tiene pinta de cumplir las expectativas. Y eso que son muchos los que miran cada día al cielo esperando ver las ansiadas nubes negras, cargadas de agua.
Cierto es que hay comunidades que están ya en una situación trágica, como Galicia, donde los vecinos de muchos pueblos tienen que ser abastecidos con camiones cisternas; o Murcia, donde se trabaja con los desaladores a destajo. También en algunas provincias de Castilla y León la situación comienza a ser muy grave, como Zamora y León, donde los pantanos están bajo mínimos y sus agricultores y ganaderos ven peligrar su sustento económico.
En Segovia, al menos de momento, la situación es mala pero no dramática. El embalse del Pontón Alto, de donde se coge la mayor parte del agua con la que se abastece a los vecinos de Segovia capital y los barrios incorporados, se encuentra por debajo del 60 por ciento de su capacidad, apunta la alcaldesa, Clara Luquero, “pero también es verdad que en el año 2015 estuvimos en el 29 y en el 28 por ciento en estas mismas fechas. Eso no es que nos consuele mucho, pero esperemos que llueva pronto, porque ese año sí que mirábamos al cielo, estábamos muy pendientes y con cierta inquietud, intranquilidad y preocupación, desde luego”.
Sentimientos que, a día de hoy, aún no se han reproducido, ya que la situación del pantano no es tan alarmante como la de hace dos años. Sin embargo, desde el Ayuntamiento ya han tomado las primeras medidas para ir ahorrando parte del agua embalsada. “Hemos restringido el riego de parques y jardines en un 50 por ciento”, recuerda la regidora, porque parece que las lluvias tardarán algo en llegar —las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología no contemplan precipitaciones en Segovia durante los próximos siete días—.
Además, Luquero realiza “una llamada al consumo responsable de un bien tan preciado, tan valioso y tan imprescindible para la vida como es el agua, por parte de todos los ciudadanos”, aunque asegura que “de momento no estamos en una situación que nos mantenga en alerta o que hayamos tenido que convocar una reunión para ver qué medidas se toman”.
