La primera votación a la que se ha sometido el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha saldado como estaba previsto con 130 votos a favor (89 del PSOE, 40 de Ciudadanos y uno de Nueva Canarias), la abstención de Coalición Canaria y el ‘no’ del resto del hemiciclo, en total, 219 sufragios en contra.
Así las cosas, tras casi once horas de debate de investidura, se ha cumplido el guión previsto: al no haber alcanzado la mayoría absoluta que necesitaba para ser investido jefe del Ejecutivo en primera vuelta, Pedro Sánchez tendrá que someter su candidatura a una segunda votación el próximo viernes, a una hora similar a la que se ha producido la de hoy miércoles.
La mayoría absoluta está situada en 176 votos y el aspirante socialista se ha quedado a 46 votos de esa ansiada cifra. De esta forma, Sánchez se convierte en el tercer candidato que no logra ser investido en la primera votación y tiene que intentarlo en la segunda ronda, como ya les pasó a Leopoldo Calvo Sotelo en 1981 y a José Luis Rodríguez Zapatero en 2008.
El presidente del Congreso, Patxi López, ha defendido que el debate de investidura celebrado en la Cámara Alta durante casi once horas no ha sido bronco sino «intenso y vivo» y ha agradecido el trabajo de todos los portavoces, porque han hecho fácil el trabajo de un «presidente novato» como es él y de toda la Mesa del Congreso.
López ha tomado la palabra tras todos los turnos de intervención y antes de dar paso a la votación de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, que es nominal.
Se ha felicitado por que se han «mejorado y mucho» las previsiones horarias del debate, que anunciaban una votación ya nocturna de la investidura, y lo ha achacado al respeto a los turnos de los portavoces y a que ha sido un debate hecho con «educación y respeto».