El presidente del Congreso, Patxi López, anunció que propuso al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que el debate de investidura al que se someterá en el Pleno de la Cámara Baja se celebre el próximo miércoles 2 de marzo. López hizo este anuncio en la rueda de prensa posterior a la reunión que mantuvo en su despacho del Congreso con el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno propuesto por el Rey. De esta forma, la tercera autoridad del Estado explicó que se comprometió con la Mesa de la Cámara a poner fecha esta misma semana a ese Pleno de investidura, fecha que ya trasladó a los miembros de este órgano.
De hecho, con la elección del 2 de marzo como día para el inicio del Pleno de investidura, se cumple justo un mes desde que el Rey propusiera al candidato socialista, que también ve “razonable” esa fecha. No obstante, desde el PSOE reconocieron que esperaban que el debate tuviera lugar unos días después.
Así, con la fecha propuesta por el presidente del Congreso, el PSOE deberá acelerar las negociaciones ya que Sánchez se comprometió a consultar a la militancia cualquier posible acuerdo con otros partidos antes de someterse a la investidura. Además, ese hipotético pacto también tiene que ser refrendado por el Comité Federal del partido. Aunque el PSOE no convocaría esa consulta hasta cerrar el pacto en cuestión, la fecha finalmente marcada podría llevar la votación de las bases al sábado 27 de febrero.
Por ello, el 2 de marzo comenzará el debate de investidura de Sánchez, que se prolongará durante dos días. El miércoles el candidato expondrá su programa de gobierno sin límite de tiempo y, a continuación, serán los portavoces de los distintos grupos parlamentarios los que tomarán la palabra durante 30 minutos.
El jueves, día 3, una vez que hayan intervenido todas las fuerzas parlamentarias, se procederá a la votación. Si el aspirante obtiene el respaldo de la mayoría absoluta (176), se entenderá otorgada la confianza. Si no logra, al menos, la mitad más uno de los votos, se fijará una nueva votación 48 horas después de la anterior, es decir, el sábado 5 de marzo.
Llegado el caso, al líder socialista le bastará con lograr una mayoría simple de apoyos, esto es, más votos a favor que en contra. En caso de ser elegido sería el Rey el encargado de formarlizar ese nombramiento.
Si no consiguiese ser investido en este segundo intento, el monarca plantearía sucesivas candidaturas que se tramitarían por el mismo procedimiento hasta agotar el plazo máximo de dos meses desde la primera votación de investidura, hasta el 3 de mayo. De esta forma, si en ese periodo de tiempo ningún candidato a la Presidencia obtiene la confianza del Congreso, habría que convocar nuevas elecciones. Unos comicios que se celebrarían el domingo 26 de junio, esto es, 54 días después del decreto de convocatoria de elecciones.
