La Sala Blanca del Ayuntamiento de Segovia acogió, el pasado viernes, la primera entrevista entre el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y el nuevo delegado territorial de la Junta, Javier López- Escobar. Y, a tenor de las notas de prensa remitidas por ambas instituciones, los dos políticos dieron sobradas muestras de amabilidad, posiblemente en un intento de ‘pasar página’ a las frecuentes tensiones mantenidas entre el regidor de Segovia y el antecesor de López- Escobar, Luciano Municio, que han ‘cohabitado’ al frente de ambas instituciones desde que el último accediera a esa responsabilidad, en octubre de 2004. El último episodio en una larga lista de desencuentros fue a consecuencia de las recientes declaraciones del ya exdelegado territorial a EL ADELANTADO, en vísperas de abandonar el cargo, en las que acusaba a Arahuetes de “personalizar” a la institución que representa; contestadas a renglón seguido por el regidor criticando la “nefasta” actuación de la Junta en Segovia.
De forma implícita, Arahuetes y López-Escobar quisieron iniciar el viernes una nueva relación (institucional). Arahuetes ya había deseado, ante los medios de comunicación, “una mejor etapa que con [Luciano] Municio”. Desde la Delegación Territorial de la Junta se afirmó, acabada la reunión, que el encuentro se desarrolló “dentro de la cordialidad propia de las buenas relaciones existentes, en general, entre el ejecutivo autonómico y la corporación local”.
López-Escobar mostró, según el texto remitido por la Delegación Territorial, “su predisposición y buena voluntad de colaboración” con Arahuetes. Además, la nota de prensa agrega que ambos representantes públicos acordaron “comunicarse directa y personalmente antes de tomar futuras decisiones al respecto de cualquier cuestión que afecte a ambas instituciones”.
Por su parte, el Gabinete de Alcaldía informó, de forma escueta, que en la reunión “se repasaron algunos temas de interés para el Ayuntamiento que son competencia de la Junta”. Previsiblemente, tales temas fueron a los que aludió Arahuetes tras la última Junta de Gobierno Local. O sea, el instituto de San Lorenzo, la segunda fase del campus universitario, la cesión de las travesías, el Hospital Policlínico, el centro de salud de Nueva Segovia y la paralización de las instalaciones deportivas en el colegio El Peñascal.
En cualquier caso, la primera reunión no se saldó con una ruptura entre los dos políticos. De hecho, López-Escobar bromeó ayer, en su perfil de Facebook, sobre una foto en la que aparecen ambos y se ve a Arahuetes con un folio en blanco, ayudando así a un cámara de televisión a que realizara el “equilibrio de colores” necesario antes de las grabaciones. “¡No está (Arahuetes) mostrando la lista de reivindicaciones!”, aclaraba López-Escobar en un post.
De momento, pues, parece que entre Arahuetes y López-Escobar no hay mal feeling.
