El ‘Club de los olvidados de la Segoviana’, que se presentó en sociedad en la jornada del domingo después de que en el club azulgrana no constara la deuda que se mantiene con Chus, cuenta con un miembro más en la figura de David Durán, portero que lo fue del equipo durante once campañas, y que usó la red social Facebook para manifestar su solidaridad con el que fue su compañero de vestuario durante varias temporadas, y a la vez lanzar un dardo a la actual Junta Directiva del club, cuando señala que “tampoco quiero que me hagan una estatua, pero por lo menos si hacen algo al respecto a antiguos jugadores, qué menos que te avisen”.
El ex-portero azulgrana señala en su escrito que, al igual que Chus, tampoco denunció al club cuando éste le dejó a deber dinero, “y al final somos los más tontos de todos. Los que denunciaron y querían tanto a la Segoviana han cobrado, y a los demás que nos den… somos los que hemos jugado incluso poniendo dinero para jugar, ya sea en gasolina o en otras cosas”.
Durán, que ocupó la portería azulgrana en los dos ascensos que protagonizó el club a Segunda B, no hace ninguna referencia a una posible intención de cobrar el dinero que se le debe, pero sí afirma que “algunas veces parece, por cómo te tratan, que no te conozcan. Yo sé lo que he conseguido con el equipo de mi vida, y con el reconocimiento de algunos aficionados, me doy por querido”, finaliza.
No son los casos de Chus y David Durán unos hechos aislados en la historia de la Gimnástica Segoviana. La Junta Directiva de la entidad azulgrana se ha encontrado con un buen problema administrativo que puede afectar a la imagen de seriedad que desde el primer momento ha venido mostrando en su forma de trabajar.
