Sin cambios. El BCE dejó ayer los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,25% pese a que la inflación interanual en la zona euro volvió a caer hasta el 0,8% en diciembre, una décima más que en el mes anterior. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, subrayó que no aprecia riesgos de que la eurozona registre un período de deflación similar al sufrido por Japón en los años 90, aunque advirtió de que aún es «prematuro» proclamar el final de las dificultades en la zona de la moneda común.
«Podemos experimentar un tiempo prolongado de baja inflación», avanzó Draghi en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, que mantuvo estables los tipos.
No obstante, el banquero italiano defendió que, a diferencia de lo acontecido en el país nipón, en la zona euro las perspectivas de inflación a medio y largo plazo se encuentran firmemente ancladas de acuerdo con la definición de estabilidad de precios de la entidad con sede en Fráncfort.
En este sentido, el presidente del instituto emisor señaló que la caída de la inflación registrada en diciembre obedeció a factores «estacionales» que distorsionaron el dato final, que se situó en el 0,8%.
«Quiero decir con absoluta claridad que el BCE defenderá la estabilidad de precios en ambas direcciones», declaró el máximo responsable de la política monetaria de la zona euro.
Por otro lado, el presidente del BCE expresó la firme determinación de la entidad de mantener la postura acomodaticia de su política monetaria y su disposición para actuar si fuera necesario «dentro de los límites del Tratado».
«El Banco Central Europeo está listo para tomar en consideración todos los instrumentos disponibles y adoptar más acciones decisivas si fuera necesario», aseguró el banquero transalpino, quien reforzó el tono de la orientación sobre la postura del BCE, reiterando que la institución mantendrá los tipos de interés al actual mínimo histórico «o incluso por debajo» durante un período prolongado.
En este sentido, Mario Draghi concretó que la entidad podría decidirse a actuar en caso de detectar un recrudecimiento de las tensiones en los mercados monetarios, así como un deterioro de las perspectivas de los precios.
«La institución está lista para actuar dentro de los límites del Tratado», indicó el banquero sin concretar los detalles de los instrumentos que mantiene en cartera la institución.
Congelados
Por su parte, su homólogo británico, el Banco de Inglaterra (BoE), decidió mantener sin cambios los tipos de interés en el 0,5%, así como el alcance de su plan de compra de activos, que asciende a 375.000 millones de libras (unos 441.175 millones de euros).
De este modo, el instituto emisor del Reino Unido mantiene estables los niveles de la libra esterlina desde el 5 de marzo de 2009, fecha en la que también estableció un programa de compra de activos mediante la emisión de reservas, que ha sido ampliado sucesivamente hasta alcanzar su actual volumen en julio de 2012.
La economía de las islas aceleró su ritmo de crecimiento en el tercer trimestre hasta el 0,8% respecto a los tres meses anteriores, cuando el PIB fue del 0,7%.
Por su parte, la tasa de inflación interanual se situó el pasado noviembre en el 2,1%.
