El FC Barcelona recibe a partir de las 20:30 horas en el Camp Nou al Betis en un duelo donde los azulgrana buscarán cerrar el 2015 con una victoria para acabar de sellar un año prácticamente perfecto y distanciarse aún más de sus perseguidores, Real Madrid y Atlético.
Será el primer partido que afronte el conjunto culé después de ser campeones del mundo. Para Luis Enrique el partido no será diferente a los demás y no cree que los últimos encuentros que ha disputado el equipo puedan influir en la manera de ver el encuentro. El Barcelona cosechó dos empates en los últimos compromisos ligueros y necesita la victoria para seguir manteniendo el liderato.
El técnico asturiano no quiere especular y afrontará el encuentro como cualquier otro y, salvo sorpresa, con el tridente formado por Messi —que cumplirá 500 partidos con la camiseta azulgrana—, Luis Suárez y Neymar en la delantera. Por si la entidad del partido no fuese suficiente, si el Barcelona logra dos o más goles igualará o superará el récord de tantos en un año natural (178), que pertenece al Real Madrid desde el pasado curso.
Por su parte, el equipo de Pepe Mel llegará a la Ciudad Condal a plantar cara y a intentar puntuar en un estadio en el que no gana desde 1998. El conjunto verdiblanco es undécimo en la tabla y cosecha mejores resultados a domicilio —sólo una derrota de los últimos siete encuentros— que en su estadio. Para lograr puntuar en el Camp Nou, una de las referencias a las que se aferra es a su delantero Rubén Castro, y más, viendo el último encuentro del Barça, en el que el Deportivo de la Coruña logró el empate gracias a la insistencia de Lucas Pérez. Los andaluces vienen de jugar el derbi sevillano (0-0) en el que el fútbol fue secundario para sendos equipos y el choque, lleno de intensidad, se vio contagiado por el juego sucio.
El Barcelona afronta el encuentro como líder, con un partido menos a falta del choque ante el Sporting, y como favorito para cerrar el año con victoria, ante su afición, y con los tres de arriba en plena forma. El Betis, por otro lado, llega al Camp Nou sabiendo que en este campo no se suelen regalar puntos, y que para puntuar hay que hacer un partido perfecto y prácticamente sin fallos.
