Las fiestas en la localidad finalizaron el pasado domingo 21 de agosto y, tras pasar la correspondiente resaca festiva, es hora de hacer balance.
Satisfecho por la enorme afluencia de público sobre todo en las actividades celebradas en la Plaza Mayor como las verbenas o el festival de danzas folclóricas, el alcalde, José Antonio Sanz, se muestra cauto a la hora de hacer previsiones de futuro: “Dado que nos encontramos en una situación económica difícil, es posible que el año que viene tengamos que recortar en el programa un día de fiestas”, aseguró, “pues queremos ahorrar por un lado, para que otras actividades como las taurinas, no lo noten”.
Explicó, además, que durante la semana de festejos no se produjeron incidentes reseñables y, excepto en los días que el mal tiempo fue protagonista, “la calidad de las actividades ha hecho que venga un público muy numeroso”. Así, el objetivo a medio plazo es “mantener las prestaciones y seguir con la línea de actividades propuestas en anteriores ediciones”.
Desde el Ayuntamiento saben cuánto gusta a los vecinos los festejos taurinos, así que esperan contar con presupuesto el año que viene para mantener las tres corridas y los encierros tanto campestres como urbanos.