Favorecer la implantación de empresas y la creación de puestos de trabajo. Es el principal objetivo de un plan de incentivos fiscales que presentó ayer el Gobierno municipal (PSOE) y que, en síntesis, plantea un paquete de bonificaciones en varios impuestos municipales, como el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) -que afecta a empresas con facturación superior al millón de euros-, el Impuesto de Construcciones y Obras (ICIO) y el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). El Plan ha sido presentado por el alcalde, Pedro Arahuetes, acompañado por el concejal de Economía, Hacienda y Urbanismo, Alfonso Reguera, quien precisó que la propuesta será presentada a mediados del próximo mes de septiembre al resto de los grupos municipales en Comisión.
El propósito municipal pasa por introducir estas bonificaciones en la ordenanza fiscal de 2014 y que las medidas sean efectivas a partir del 1 de enero del próximo año. Arahuetes subrayó que este Plan persigue dinamizar los sectores económicos de la ciudad para favorecer el empleo y la creación de empresas, sin comprometer la austeridad y estabilidad de la economía municipal que ha sido «consolidada» en los últimos años.
Reguera y Arahuetes coincidieron en destacar que tras los ‘recortes’ presupuestarios en los tres últimos ejercicios «es momento» de impulsar un plan de apoyo al desarrollo de la ciudad. El Plan, de acuerdo con Reguera, pretende contribuir a la incorporación al trabajo autónomo de los desempleados, además de facilitar el asentamiento de empresas y la creación de empleo estable. Además, se persigue que estas medidas respalden los planes de empleo municipales y que supongan un apoyo financiero a los futuros planes urbanísticos, caso del Plan Especial de Áreas Históricas (PEAHIS).
El concejal de Hacienda indicó que el Plan contempla medidas que bonifican la instalación de empresas, el incremento estable del empleo y el acceso al trabajo autónomo de los desempleados. También incentivan la rehabilitación de las viviendas en el casco antiguo, con bonificaciones especiales para inmuebles con protección, y la instalación del comercio de barrio.
Para favorecer la instalación de empresas y la creación de puestos de trabajo, la propuesta recoge que la nueva sociedad no abone nada por el IAE en sus dos primeros años de actividad y el 50% de la cuota de este impuesto durante los cinco años siguientes. El Plan establece la reducción de hasta el 50% del IAE por la creación de empleos fijos (acumulable a la anterior) y del 50%, también, del ICIO para las obras de instalación de las empresas que tributen en el IAE.
En cuanto a la incorporación de desempleados al mercado laboral como autónomos, en el documento se fija la bonificación del 50% del ICIO cuando los socios sean parados de larga duración o cuando el negocio se constituya con las aportaciones de la capitalización de la prestación por desempleo.
El Plan incluye bonificaciones para la rehabilitación de viviendas en el casco antiguo e inmuebles protegidos con porcentajes que oscilan entre el 30 y el 80% del ICIO dependiendo de su localización y el grado de protección del edificio.
Así, por ejemplo, una empresa de nueva implantación no pagaría el IAE durante dos años y solo el 50% en el siguiente quinquenio; mientras que podría beneficiarse de una bonificación de hasta el 75% por contratación de empleo estable. Y si tuviera que realizar obras para instalarse, vería reducido el 50% el ICIO.
Otro ejemplo sería el de una empresa en el casco antiguo que no tributa el IAE (por facturar menos de un millón de euros) y que sus socios procedan del autoempleo. Se beneficiaría de una importante rebaja en el ICIO, de un 30% por rehabilitar un inmueble en el casco antiguo, a la que se añadiría una bonificación del 50% por favorecer el autoempleo de personas desempleadas.
Reguera precisó que no podrán acceder a la bonificación del ICIO aquellos negocios que se instalen en locales comerciales de las calles que figuran en la ordenanza de terrazas de establecimiento de hostelería con categoría especial (como Plaza Mayor, la Calle Real, o la avenida de Fernández Ladreda). Sin embargo, sí tendrán bonificación si su implantación supone la rehabilitación de todo el edificio donde se ubiquen. «No queremos que se rehabiliten solo locales, sino también edificios», indicó Reguera, quien precisó que sí se aplicarán bonificaciones del ICIO, aún por cuantificar, si se trata de negocios que se instalen fuera de las zonas comerciales saturadas.
Por último, el Plan de Incentivos Fiscales 2014 de la Concejalía de Economía y Hacienda recoge bonificaciones del 50% por utilización de energías renovables o cogenaración, o reducciones del IAE a las empresas cuya actividad normal se vea afectada por la ejecución de obras. Además, las obras en centros públicos de enseñanza tendrán una bonificación del ICIO del 95%.
Otra de las medidas propuestas se refiere a la rebaja de hasta el 95% del ICIO en casos de especial interés, como por ejemplo, la instalación de una gran empresa que comprometa la creación de numerosos puestos de trabajo. El pleno municipal, a propuesta de la Comisión de Hacienda, y mediante una declaración de especial interés o utilidad municipal, podrá, por causas sociales, histórico-artísticas o de fomento del empleo, acceder a esta bonificación especial. «Si viniera una gran empresa se podrá acudir a esta fórmula, lo que queremos es que Segovia pueda competir con otros municipios (…) esta medida puede hacer que una empresa se decante por Segovia», añadió.
Preguntado sobre el impacto que estos incentivos fiscales tendrán en la economía municipal, Reguera subrayó que los ingresos del IAE no serán inferiores a los actuales («la bonificación se dirige a nuevas empresas», recalcó), aunque la recaudación por el ICIO «es probable» que disminuya. «Si esa reducción [de ingresos] por el IAE o el ICIO supone más empresas, más empleo, más comercio, más rehabilitación de edificios, el Ayuntamiento lo da por bueno», añadió.