La propuesta que maneja el Ayuntamiento para implantar la primera ‘Zona 30’ en la ciudad, concretamente en el barrio de San Lorenzo, se limita exclusivamente a una vía, la calle de Las Nieves, y solo se pondrá en marcha si existe una opinión favorable y mayoritaria por parte de los vecinos. En consecuencia, está totalmente descartada la idea de implantar una amplia “Zona 30’, como existen en otras ciudades, donde este modelo para ‘tranquilizar el tráfico’ afecta a barrios enteros, caso de Vitoria, donde en la mitad de las calles de su casco antiguo la circulación se rige por este ‘modelo’.
Por ‘zona 30’ se entiende aquellas calles en las que, para favorecer la movilidad peatonal y ciclista y para reducir el tráfico motorizado, se aplican medidas como la reducción de la anchura de los carriles de circulación o la incorporación de bandas reductoras de velocidad y de pasos de peatones elevados. Y se limita la velocidad máxima permitida para los vehículos y motocicletas a un máximo de 30 kilómetros por hora.
Al parecer, la primera idea era proponer una implantación del modelo en una amplia zona correspondiente a la parte antigua del barrio de San Lorenzo, a la izquierda de la avenida de Vía Roma, en dirección a La Lastrilla, entre las calles Santa Catalina y Las Nieves. Sin embargo, el Ayuntamiento ha rebajado en buena medida sus pretensiones y su propuesta se ciñe solo a una calle. Más allá de las medidas concretas que pudieran aplicarse en la calle de Las Nieves, no se contempla ninguna reordenación del tráfico en el resto del barrio.
La concejala de Tráfico, María José de Andrés, presentó el pasado miércoles la propuesta del Ayuntamiento en una convocatoria abierta, celebrada en el auditorio Anselmo Carretero, a la que asistieron cerca de 60 vecinos del barrio. De Andrés presentó el proyecto municipal como una “oferta”, de manera que, según recalcó, solo se aplicará, incorporando las sugerencias que puedan plantear los vecinos, si los residentes del barrio lo consideran ‘bueno y lo hacen suyo’. “El Ayuntamiento no impondrá ninguna medida”, aclaró.
En síntesis, la propuesta de la Concejalía de Tráfico, elaborada por los agentes de Policía Local, se limita a la calle Las Nieves, una vía de unos 280 metros de longitud, de doble sentido de circulación que une la avenida de Vía Roma con la calle Puente del Río Ciguiñuela; donde se encuentra el colegio público Martín Chico. De hecho, las medidas en la calle ya han comenzado a aplicarse, con el inicio de las obras de construcción de dos pasos de peatones elevados, uno en la confluencia con la calle Castellana y otro en el cruce con la calle Puente Ciguiñuela. “No hemos esperado, se entiende que es un cambio bueno y no parece que pudiera suscitar ninguna discusión”, dijo ayer De Andrés, en declaraciones a esta Redacción. Estos dos pasos elevados, junto al que existe a la altura del Colegio Martín Chico, lograrán reducir la velocidad en la calle; en sintonía con la filosofía de toda ‘Zona 30.
La concejala explicó que la idea es transformar esta calle en una vía de una sola dirección, como acceso al barrio desde Vía Roma, que contará con un solo sentido de circulación en lugar de dos.
Al mismo tiempo, se plantea una nueva reordenación de las plazas de estacionamiento en la calle, aunque “perdiendo las menos plazas posibles, porque somos muy conscientes de que los vecinos necesitan estas plazas”. La propuesta pasa por eliminar solo las plazas de aparcamiento en la entrada del colegio.
El primer planteamiento de transformación de la calle en una ‘Zona 30’ supondría la eliminación de seis plazas de estacionamiento. Además del cambio de dirección de la calle (será solo de bajada, con un solo carril de circulación), y la dotación de los dos pasos de peatones elevados, para implantar la “Zona 30” será preciso reforzar la ‘señalización’ (también en las calles con las que confluye). La señal más llamativa sería la que se colocaría en la confluencia con Vía Roma para informar a los conductores que están accediendo a una “Zona 30”, donde la velocidad está limitada y el vehículo debe respetar el paso de peatones y ciclistas.
En cuanto a la inversión necesaria, De Andrés indicó que cada paso de peatones elevado cuesta entre 3.000 y 6.000 euros; gastos a los que se añadiría la incorporación de la señalización horizontal y vertical.
La concejala insistió en que el Ayuntamiento ha planteado solo una oferta y que solo lo implantará si los vecinos lo quieren. “No vamos a buscar un problema donde no lo hay, nosotros creemos que es muy bueno, pero son ellos los que nos tienen que decir si lo quieren o no”, dijo De Andrés, quien recordó que todas las medidas de tráfico son “reversibles”. En la reunión, los vecinos plantearon algunas dudas, en relación a las calles alternativas para poder salir en automóvil del barrio si la calle de Las Nieves se queda solo como vía de entrada desde Vía Roma.
En la Asociación de Vecinos de San Lorenzo existe el plano de la propuesta lanzada por el Ayuntamiento que los vecinos podrán consultar, entre las 20.00 y las 21,00 horas, según dijo De Andrés. Y en un plazo de unos diez días, se convocará una nueva asamblea vecinal para volver a valorar la propuesta.