“Un entrenador mío siempre decía: La vida gira”. Y bien que le giró en un año al segoviano Carmelo del Pozo, secretario técnico del Levante UD, que un año después de que el Oviedo le despidiera de la dirección deportiva del club astur, festejó con el valenciano el ascenso de categoría el pasado fin de semana, con una victoria precisamente frente al Oviedo que ahora dirige Fernando Hierro.
El segoviano fue llamado por Vicente Blanco ‘Tito’ para tomar las riendas de la secretaría técnica del club granota, que quería preparar un proyecto serio para retornar a la Primera División: “el club entendió que había cometido determinados errores, y dejó en nuestras manos la dirección deportiva. Había que tomar decisiones, en algunos casos dolorosas, acerca de continuidades y bajas, y a ello nos pusimos”.
Como responsable de confeccionar el equipo, Carmelo vio claro que lo que se necesitaba era “conseguir jugadores con personalidad, y una cierta experiencia en la categoría, que supieran perfectamente sobrellevar la presión de tener que lograr el ascenso a Primera División, con todo lo que eso conlleva”. Y ciertamente el acierto fue mayúsculo, tanto a la hora de firmar como responsable del banquillo a Juan Ramón López Muñiz, como para confeccionar un plantel que desde el primer momento marcó diferencias con respecto al resto de los equipos de Segunda.
Un hito histórico “Sin duda, la temporada ha ido cumpliendo un guión ideal”, reconoce Del Pozo, que considera que el Levante ha hecho algo “histórico”, al conseguir una importante diferencia de puntos con respecto al segundo clasificado “en una de las categorías más igualadas de Europa”, logrando el ascenso con seis jornadas de antelación, aunque prácticamente desde el final de la primera vuelta de la Liga ya se contaba con una plaza de ascenso directo para el club valenciano, que pese a ello no bajó el ritmo de resultados positivos.
El trabajo que se venía realizando desde la secretaría técnica del club no pasó desapercibido para otros clubes que quieren iniciar un nuevo proyecto. Fue el caso del Granada CF que, sabedor de que su camino en la próxima temporada se iniciará en Segunda División, contactó con el segoviano para que liderara la dirección deportiva del club andaluz. La oferta era mucho más que tentadora a nivel económico, “pero en algunos momentos de la vida hay que poner por delante las relaciones personales a los asuntos deportivos”, y pesó más el compromiso adquirido con Tito y Muñiz antes que embarcarse en otro proyecto “ilusionante” reconoce, pero al que después de reunirse con el Levante, dijo que no, “y no por el cambio de categoría, sino porque me siento importante en el proyecto de este club”.
Así que al segoviano le toca ahora hacer un nuevo Levante, ahora ya en Primera División, y ya tiene mucho avanzado, “porque esto del fútbol no para, y desde enero venimos trabajando en dos escenarios, en el de Segunda en el que estábamos, y el de Primera que era el que queríamos estar. Pero poco a poco fuimos viendo que el escenario iba a ser el mejor de los posibles, así que ya llevamos un tiempo buscando los mejores mimbres para hacer un buen cesto”. Otra cosa es lo que el club quiera hacer ahora que vuelve a codearse con la élite del fútbol español, pero nadie le podrá quitar a Carmelo del Pozo que fue el diseñador del ascenso del Oviedo a Segunda División, y quién sabe lo que habría pasado si le hubieran dejado decidir en su parcela en el club ovetense, y que ahora ha sido el creador de una plantilla que ha devuelto al Levante a la Primera. Es el arquitecto de los ascensos.