Para el Algeciras, la excepción llegó antes que la norma. Su derrota ante el Cabecense (2-1) en su primer desplazamiento fue un verso libre que el resto de la lírica dejó en irreverente. El cuadro gaditano se presentará mañana en La Albuera con un expediente inmaculado desde aquella fecha fuera de su estadio. Suma 50 puntos en 21 desplazamientos (2,38 puntos por partido), un dato que en toda la Tercera División solo supera el Varea, riojano (2,47 puntos) en un grupo mucho menos exigente. Son datos que evidencian la diferencia entre un primero y un cuarto. La Segoviana suma 21 puntos en 19 desplazamientos (1,11 puntos por partido).
El equipo rojiblanco terminó en auge la temporada regular, con ocho victorias en nueve partidos. Hasta que llegaron los play off. Las dos visitas gaditanas, a Aranda de Duero y a Santa Eulalia (Ibiza) se saldaron con empate a cero. 180 minutos sin marcar fuera, los mismos que en los 1890 anteriores. La Segoviana sabrá mañana con qué tendencia se encuentra; la devoradora o la comedida.
Dada la distancia, el Algeciras partirá esta mañana a las 8.30 horas rumbo a Segovia. El equipo, que entrenó ayer y el jueves a puerta cerrada, no se ejercitará durante el día de hoy. “Queremos llegar pronto y descansar lo suficiente”, aseguró su técnico, ‘Mere’, el jueves en rueda de prensa. Viajará toda la plantilla y el técnico, en un ejemplo de su buen rendimiento este curso de sus pupilos a domicilio, concluyó: “Hemos respondido bien en escenarios complicados”.
El responsable de la peña algecireña La Bufanda, Antonio Hidalgo, aseguró ayer que, si no hay cambios de última hora, no viajará ningún autobús de aficionados a Segovia. El coche, que costaba unos 35 euros por persona, no contaba con la demanda suficiente debido a coincidir el partido con la feria local. El itinerario previsto exigía a los aficionados a salir a las 12 de la madrugada del sábado rumbo a Segovia, en un desplazamiento de más de 10 horas.
El Algeciras ya contó en su viaje a Aranda, en el partido de ida de la ronda de campeones, con la presencia de tres autobuses completos y un total de más de 300 aficionados. Jugar la vuelta en casa también tenía letra pequeña.
