El abandono escolar temprano entre el alumnado inmigrante pasó del 40,2% en 2006 al 26,4% en 2013, casi 14 puntos en seis años, situándose casi al mismo nivel que el del resto (24,7%), según el informe ‘Igualdad de oportunidades: inclusión y exclusión educativas en España’ de los profesores de la Universidad de Barcelona Jorge Calero y Oriol Escardíbul, promovido por la Fundación Europea Sociedad y Educación y patrocinado por la Fundación Ramón Areces.
Este trabajo demuestra que la variable relativa al origen del joven de entre 16 y 24 años que no continúa estudiando más allá de la etapa obligatoria no tiene un efecto significativo. Es más, la reducción de la tasa de abandono en los seis últimos años entre los jóvenes inmigrantes fue casi cuatro veces mayor que la del resto, que pasó del 28,7 al 24,7%, es decir, una bajada de cuatro puntos.
Sin discriminación
“Las diferencias entre los dos grupos de jóvenes se derivan de otros factores que concurren frecuentemente a la condición de inmigrante —recursos económicos y socioculturales más bajos, principalmente—, ya que el efecto aislado de la condición de inmigrante es nulo”, señalan los autores, que también subrayan que con este resultado se descarta la existencia de una “discriminación específica” en el sistema educativo vinculada al origen del estudiante.
Otro aspecto llamativo es que la reducción del abandono educativo de casi diez puntos no es homogénea, pues a brecha aumenta según el nivel de renta familiar del alumno. “Resulta destacable, e efecto de estar situado en el quintil de renta más bajo —cinco niveles—, en donde la posibilidades de caer en situación de abandono son significativamente más elevadas”, advierten.