Una estadística más que refleja que las mujeres son las más vulnerables ante la violencia. El 83% de los profesionales sanitarios de Castilla y León que sufrieron algún tipo de agresión fueron del sexo femenino. Así lo revelan los datos aportados ayer por el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, durante la celebración del Observatorio Único.
Esta diferencia supone un dato “preocupante”, según Sáez Aguado, quien reconoció que es lo más llamativo de todas las cifras registradas durante el año pasado ya que, en general, se mantienen bastante estables y sin cambios desde que se creó el Observatorio.
Así, de los 435 profesionales sanitarios que sufrieron una agresión durante el año pasado, 360 de ellos fueron mujeres y sólo 75 hombres. Este total supone que el 0,83% de los sanitarios que trabajan en los centros públicos de Castilla y León sufrieron algún tipo de incidente, mientras que en el caso de las trabajadoras ese porcentaje se eleva al 1,32%.
Respecto a la especialidad de los trabajadores involucrados en los 375 incidentes registrados, la mayoría fueron facultativos, 165 de ellos; seguido de personal de enfermería, 146; técnicos auxiliares enfermeros, 73; celadores, 14, y otro tipo de personal como fisioterapeutas, psicólogos….
Estas cifras se mantuvieron estables respecto a años anteriores, igual que lo hicieron las que hacen referencia al tipo de agresión. Así, la mayoría son verbales (63% del total), seguidas de las psicológicas (21%) y las físicas (16%). De esas últimas, un 51% tuvieron como consecuencia algún tipo de lesión, aunque sólo el 6% precisaron de una baja laboral por algún tipo de incapacidad temporal.
Además, de las agresiones físicas, la mayoría, 83, tuvieron lugar en los hospitales, una cifra que tampoco varía en exceso en relación con años anteriores, lo mismo que el hecho de que Psiquiatría y Urgencias sigan concentrando buena parte de los problemas cuyas causas son, por orden, las discrepancias con el criterio asistencial, la disconformidad con el trato y trastornos psíquicos. El agresor suele ser hombre y el usuario del servicio.
Medidas
Ante estos datos, el Observatorio planteó diferentes propuestas como un aumento de la revisión de los centros de salud con mayor número de incidentes, un cambio en las tarjetas de los trabajadores para que no aparezcan todos sus datos o un trabajo conjunto para valorar cómo puede mejorar la participación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en la prevención de estos hechos.
Por otra parte, el consejero informó de que la Consejería trabaja para mejorar la seguridad de los lugares de trabajo y, de hecho, 153 centros de salud de los 243 existentes en toda la región ya cuentan con medidas complementarias como cámaras de seguridad y botones antipánico.