Una encuesta realizada por el sindicato CSI-F reveló que un 75 por ciento de los docentes urgió al nuevo Gobierno a consensuar un Pacto por la Educación, que consideraron la actuación “más prioritaria y urgente” tras las elecciones generales de hoy. El incremento de la inversión en Educación aparece como la segunda preocupación del sector, por el 71 por ciento de las respuestas, mientras que la sustitución inmediata de los profesores por bajas es la tercera respuesta, con un 63,5 por ciento, así lo detalló el sindicato en un comunicado.
La cuarta respuesta más destacada fue la recuperación del poder adquisitivo, con un 56,5 por ciento, mientras que la petición del 100 por cien de las retribuciones en bajas desde el primer día fue la quinta, con un 56 por ciento. La sexta acción prioritaria que los docentes piden al futuro Gobierno en esta encuesta es la “disminución de ratios máximas y la flexibilización de las mínimas”. Le siguen el “apoyo y potenciación” de la red de centros de titularidad pública, con un 47,8 por ciento y la derogación de la Lomce.
Otras de las respuestas más destacadas fueron la presentación de un oferta de empleo “sin límite de tasa de reposición”, el mantenimiento de la jubilación actual de clases pasivas y la creación del estatuto docente y regulación de la carrera profesional. Asimismo demandaron la reducción de jornada a los mayores de 55 años, “sin pérdida retributiva”, y la supresión de horas lectivas.
La encuesta de CSI-F para conocer las “peticiones prioritarias” de los maestros al Gobierno que salga tras las elecciones, fue contestada por setecientas personas, con la misma participación de maestros y de profesores de Secundaria, y un cuatro por ciento de personas no docentes.
CSI-F destacó que en esta campaña electoral el profesorado ha estado “en el ojo del huracán” de los partidos políticos, con “ocurrencias absurdas” como el Libro Blanco que “obvia los temas que realmente importan al profesorado”. La formación sindical resaltó la petición “unánime” de un Pacto Educativo consensuado, que “acabe con los vaivenes, la incertidumbre y la inestabilidad” que provocan las leyes que aprobaron “los diferentes gobiernos”.
“Esto supone superar una Ley como la Lomce”, que según el sindicato es percibida por los docentes encuestados como una ley “partidista”. Asimismo, entienden que es contraria al consenso que requeriría una ley educativa “de calidad y estable en el tiempo”, según explicó la responsable autonómica de Enseñanza en CSI-F, Isabel Madruga.
