La obsesión de la mayoría de los españoles es conservar el empleo, pero no a cualquier precio. Y es que el 28% de los parados rechazó un trabajo durante los últimos tres años, según refleja una encuesta realizada por Manpower entre los más de 8.500 candidatos que se dirigieron a su red de oficinas en todo el país con el objetivo de encontrar una colocación.
De ellos, el 50% confesó que no aceptó una ocupación por considerar el sueldo «bajo», por cuestiones de horarios o porque implicaba un traslado de domicilio o un desplazamiento considerado «largo o dificultoso».
Entre los grupos de edad, el estudio de la empresa de empleo temporal señala que los jóvenes de entre 16 y 24 años han sido los que menos propuestas han rehusado en los últimos 36 meses, con un porcentaje del 24% que afirma haberlo hecho en alguna ocasión.
Por detrás se colocan los grupos de entre 34 y 44 años y 45 y 65 años, en los que el porcentaje de trabajos no aceptados fue del 27%. En el que más se negaron a aceptar un puesto fue en el colectivo de 25 años a 34, donde lo hizo un 31%.
Por sexos, el porcentaje de hombres que no aceptó una ocupación fue de un 27%, frente al 29% de mujeres. La encuesta de Manpower revela que para ellos la causa fundamental fue la retribución, mientras que ellas aseguran que les pesan más las cuestiones relacionadas con el horario.
Por comunidades autónomas, Madrid, con un 35%, Baleares, con un 33% y Castilla y León, con un 32%, son en las que más han rechazado colocaciones por parte de sus habitantes. Por contra, La Rioja y Valencia son las regiones con un porcentaje más bajo de personas que se hayan resistido a una oferta en los últimos tres años.
Por otro lado, cuatro de cada cinco candidatos no supera una entrevista de trabajo, según un sondeo realizado por Randstad en 17 países europeos. Su estudio revela, además, que casi dos de cada tres españoles utiliza las redes sociales para preparar una cita laboral, la proporción más alta de toda Europa.
Actualmente un proceso de selección consta de media de tres entrevistas. La primera con el responsable de Recursos Humanos, la segunda con un superior directo y la tercera con el director del departamento, quien será el que tome la decisión definitiva entre los aspirantes presentados.
La formación, la experiencia profesional y los idiomas se han consolidado como los tres pilares fundamentales para afrontar con garantías un proceso de selección.
De hecho, según Randstad, estos patrones están adquiriendo una importancia cada vez mayor. Prueba de ello es que más de la mitad de los trabajadores (57%) ha mejorado su formación durante el último año con el objetivo de adecuarse a los patrones que demanda el mercado laboral, mientras que un 26% reconoce haber realizado cursos de idiomas durante este tiempo.
Randstad señala que los aspirantes deben mostrar ante todo seguridad, ya que es muy importante que la persona transmita lo que realmente es, tanto a nivel personal como profesional.
