El 28% de las empresas españolas prevé adelgazar sus plantillas en los próximos meses, más del doble que en el mismo período de 2011, cuando no superaban el 13%, según el International Business Report de Grant Thornton correspondiente al tercer trimestre.
Detrás de estas perspectivas está el escaso optimismo con que las compañías miran al futuro. Un 73% se declara algo o muy pesimista, lo que sitúa a España como la segunda nación más desconfiada respecto a su economía, solo por detrás de Japón.
Además, las esperanzas sobre la evolución de sus negocios se han desinflado en los últimos trimestres. Los empresarios que prevén descensos superan ampliamente a los que esperan subidas en indicadores fundamentales como los beneficios, con una diferencia de 15 puntos, precios de venta (-20 puntos) o inversiones (-13).
En cuanto a la facturación, el 45% vaticina que los ingresos de sus empresas seguirán estancados, mientras que aquellos que piensan que aumentarán y los que esperan que disminuirán se reparten igual, con un 28%.
Asimismo, todos estos indicadores arrojan peores resultados que hace un año, y el único dato alentador es el de las exportaciones, pues las empresas que sospechan mejoras superan en 30 puntos a las que vislumbran descensos.
Por otro lado, la falta de liquidez ha desbancado a la reducción de la demanda como la principal preocupación de los líderes empresariales nacionales, con un 53%, siete puntos porcentuales más que en el trimestre anterior.
Le sigue una de sus principales causas, la falta de crédito, apuntada por el 48% de los directivos encuestados, por delante del coste de financiación, que ocupa el tercer lugar, con un 45%.
Otro aspecto preocupante para los patronos es el aumento continuado de la morosidad de sus clientes, que si en el trimestre anterior era mencionado por el 46% de los consultados, en el tercero se ha elevado hasta el 52%.
Asimismo, el informe de Grant Thornton señala que España es la segunda economía de las incluidas en el estudio en la que más tarde se abonan las facturas, con una media de 76 días, solo por delante de Grecia, con 86.
Por otro lado, y ante la evidencia de los casi seis millones de parados en el país, el presidente de la patronal madrileña y vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, expresó hace unos días su apoyo al Gobierno popular, pero le pidió medidas «más enérgicas» en favor de la creación de empleo de las empresas, y a los sindicatos que «se reformen, porque los ciudadanos están exhaustos y necesitan oxígeno» en forma de financiación.
