Fueron semanas de tensión añadida –y de “inseguridad” en las carreteras- para un sector que hace años que no pasa por su mejor momento. Pero el fin de la huelga no ha acabado con su incertidumbre; los problemas están más presentes que nunca para los transportistas. “El precio del carburante pesa demasiado”, subraya el presidente de la Agrupación Segoviana de Empresarios de Transporte (Asetra), Juan Andrés Saiz, lo que se convierte en un coste inasumible para algunos empresarios, que no descartan subir sus tarifas para dar así respuesta a un gasto que tiñe de negro sus cuentas.
El sector, al que pertenecen más de 2.000 personas en la provincia, denuncia que destina un porcentaje “muy alto” de sus ingresos a carburante, en proporción a los gastos que tienen en cuanto a amortización de vehículos o de impuestos. Es por ello por lo que, en el caso de las empresas de autobuses, el incremento del precio del gasoil se podría traducir en un aumento del coste del billete para los pasajeros. “Es lógico que esta variante tenga una repercusión” en las líneas regulares de transporte de viajeros, de acuerdo con Saiz, quien asegura que “hay razones lógicas para pedir el incremento del precio del billete, lo que ha de estar justificado”.
El mercado concesional español no permite que una empresa aumente de forma unilateral el precio del billetaje, cuya variación ha de ser autorizada por la administración pública. “Esto es de sentido común, no somos especuladores que aprovechamos para intentar ganar dinero, sino simplemente para cobrar el precio justo y prestar un buen servicio”, subraya el presidente de Asetra. Esto, a su juicio, ocurre porque la flota de autobuses “es espectacularmente buena” en Segovia. De ahí que considere fundamental “mover los mecanismos necesarios de la economía” para mantenerla.
Un sector en crisis
Los transportistas segovianos reconocen que el descuento de 20 céntimos por litro de carburante repercute de forma positiva en sus cifras, pero esto no lo consideran “suficiente”, puesto que hace años que están inmersos en una crisis “compleja” cuya solución no pasa “solo por esa ayuda”, sino por una reestructuración, que incluya la “atomización del sector” para garantizar la subsistencia de los pequeños y medianos empresarios.
“Se han conseguido un aluvión de ayudas por parte de las administraciones”, sostiene Saiz. El acuerdo entre Gobierno y transportistas traerá al sector 1.125 millones de euros para compensar el incremento del precio de los carburantes, así como la devolución mensual del combustible profesional desde el mes de abril. Esto lo considera “un respiro teórico”, pero lamenta que la materialización de esas ayudas “es difícil que llegue al pequeño transportista”.
De esta forma, Asetra hace especial hincapié en informar a sus socios de los aspectos claves del acuerdo entre el Gobierno y el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), sobre todo en lo relativo a cómo acceder a los descuentos y ayudas que contempla el nuevo real decreto. Unas cuestiones que abordaron este jueves 21 de abril en una jornada informativa que organizaron en colaboración con la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM).
No obstante, desde Asetra manifiestan que “no pierden la esperanza” de que su situación mejore y su incertidumbre se diluya con la consolidación del mercado y la estabilización de los precios.
