El sector de los alojamientos rurales protestó ayer domingo ante las Cortes de Castilla y León para reclamar al gobierno autonómico aforos “justos” que hagan viable su apertura, así como la supresión de las limitaciones de unidades de convivencia, medidas que dicen ya se aplican en otros sectores.
Cerca de un centenar de personas se concentraron junto a la sede del parlamento autonómico, en Valladolid, bajo el lema “Vuestra gestión, nuestra perdición ¡Dejadnos trabajar!”, con reproches al presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y a la consejera de Sanidad, Verónica Casado, a quienes acusan de tener al turismo rural “parado”.
A través del comunicado de la plataforma SOS Turismo Rural Castilla y León, leído durante la concentración, pidieron la equiparación “justa y equitativa” al resto de sectores y sin agravios como los que denuncian que han sufrido durante trece meses: “Nos hemos dejado toda nuestra economía y la salud psicológica y física por este arduo camino sin ningún tipo de apoyo”, han lamentado.
Las principales reivindicaciones pasan por el establecimiento de aforos menos restrictivos, que dependan del tamaño de cada negocio en particular, además de eliminar el límite establecido de unidades de convivencia, pues critican que varios de estos grupos no pueden ir juntos a un alojamiento rural pero sí a una vivienda particular.
Han exigido compensaciones económicas por los daños que aseguran que han sufrido durante la pandemia como consecuencia, a su juicio, de la “nefasta gestión económica y sanitaria”, lo que les deja en unas expectativas a corto plazo de “ruina del sector y una España más vaciada”.
“En otras comunidades de España han podido controlar el virus sin sacrificar la economía o al menos no tan drásticamente como en Castilla y León, y los votantes así lo han demostrado en las urnas, como aviso a navegantes”, han advertido.
“Destino seguro”
Los gestores de alojamientos rurales se han ofrecido como un destino seguro y han defendido que no son “culpables de nada” porque han estado cerrados durante los peores momentos de la pandemia, y a pesar de ello han sufrido las consecuencias más que otros sectores. “Estamos hundidos. Llevamos un año pasando calamidades con nuestros locales cerrados, ¿hasta cuándo esta ruina?”, han protestado desde el megáfono.
Han portado pancartas y clamado mensajes como “Mañueco, Casado, tenéis el turismo rural parado”, o “Aforos tan limitados, alojamientos cerrados”, en una concentración en la que ha estado presente el diputado de Vox por Valladolid, Pablo Sáez”.
